Susana Domínguez Lerena, ingeniera forestal (UPM), ingeniera de montes (UVA) y presidenta de Bosques Sin Fronteras. Navacerrada (Madrid).

Bosques Sin Fronteras es una organización sin ánimo de lucro cuya finalidad es la protección, conservación y divulgación de los árboles y los bosques del planeta. La asociación surgió en el 2.002 a raíz del  proyecto “Árboles: Leyendas Vivas” apoyado por el Ministerio de Medio Ambiente y la  Fundación Biodiversidad, que constituyó el primer catálogo nacional de árboles singulares del territorio español, cuyo principal objetivo era sacar del olvido ejemplares de árboles singulares.   

 


Muchas estadísticas afirman que la superficie forestal aumentó, pero por el contrario la biodiversidad se está reduciendo considerablemente. ¿Cómo ve la situación de los bosques? Las masas forestales han aumentado desde la guerra civil y la postguerra, en esta época se hacía un fuerte aprovechamiento de los recursos forestales, especialmente como fuente de combustible. Pero en cambio la biodiversidad se ha reducido considerablemente  fomentando unas especies en vez de otras. Tenemos más cantidad pero menos calidad.

En nuestro país la situación no es mala, pero hay mucho que mejorar en la gestión forestal. Existe un excesivo abandono y la administración tiene una tarea complicada en favorecer una correcta gestión. Por esa razón se debe trabajar por conseguir que haya más organizaciones que ayuden a la administración y a los particulares en la custodia del territorio.

Algunas  instituciones han comenzado a proteger los árboles singulares, aunque su número aún sigue siendo reducido ¿Por qué se deberían proteger?

Un árbol o una arboleda singular son seres vivos que destacan de forma especial por alguna de sus características (forma, edad, tamaño, leyendas, etc.). Estos ejemplares son reconocidos y admirados por la sociedad por su cultura, por su tradición o por su historia. Son monumentos únicos e irrepetibles.  En nuestro país tenemos unos pocos ejemplares entorno a  1.000 años y  bastantes entre 600 y 700 años.

Bosques sin fronteras convoca anualmente el concurso del Árbol del año. ¿Cree que hace falta aumentar la concienciación respecto la importancia de estos árboles?

Cuando un pueblo respeta y protege sus árboles, muestra su grado de cultura. Los árboles son nuestros referentes. Empleando un símil con las catedrales, no hace falta ser religioso para apreciar la monumentalidad.

Existen árboles, desde mi punto de vista, que tienen más importancia que otros monumentos culturales, y no presentan ninguna protección.  Los árboles singulares son un referente para el resto de árboles, conformando de por sí mismos  un ecosistema a preservar.

Los bosques y los árboles se asocian a las zonas rurales, pero desde hace bastantes años son bien conocidos sus beneficios en las áreas urbanas. Sin embargo, aún se tiene la imagen del empleo de arbolado como un elemento meramente estético, dándole un papel residual en nuestras ciudades. ¿Por qué cree que sucede esto?

Una ciudad no puede ser igual que un ámbito rural, por necesidades propias de la urbe.  Pero olvidamos que el árbol es un factor que humaniza en las ciudades. El hábitat del ser humano durante milenios han sido los bosques y selvas, siendo muy reciente el proceso de urbanización desde la perspectiva humana.

Nosotros necesitamos el verde, numerosos estudios atestiguan los beneficios del verde en nuestra salud.  Pero por lo contrario estamos rodeados por materiales muy agresivos como el cemento o el asfalto. Muchos investigadores siguen esta línea, como José Antonio Corraliza, sociólogo ambiental, que ha investigado las relaciones sociales con el medio físico, y como nos condiciona el entorno natural en nuestros modos de vida.

La vegetación permite un entorno más habitable, pero también es muy importante la parte estética.  Ya que la vegetación aporta sensaciones muy positivas. El gran amigo del ser humano en las ciudades es el árbol.

¿Dónde cree que es más prioritario la necesidad de plantar árboles?

En los espacios públicos es prioritario la introducción de la vegetación, especialmente en los parques infantiles y en los aparcamientos. Es muy importante crear corredores verdes       que conecten los espacios públicos. Además, los grandes aparcamientos de los centros comerciales y especialmente de hospitales deberían ser mucho más verdes, para mejorar la calidad de vida tanto de los pacientes como de los visitantes.

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