El Departamento de Valle Fértil se encuentra ubicado al noreste de la provincia de San Juan a 250km de la misma y al centro oeste de la República Argentina. San Agustín de Valle Fértil es la Villa Cabecera departamental.

Es un destino con gran potencial turístico, cuyo desarrollo, en la actualidad, depende casi exclusivamente del Parque Provincial Ischigualasto, declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO, lo cual lo constituye en un atractivo de jerarquía internacional. Si bien Ischigualasto no se encuentra dentro de la jurisdicción política de San Agustín de Valle Fértil, ésta localidad conforma el destino más utilizado por los turistas a la hora de contratar los servicios locales necesarios para su experiencia turística relacionada con el parque, no obstante hay un flujo importante de turistas que solo pasan por el lugar, no requiriendo ningún servicio local. Por otro lado, los visitantes que desean conocer el Departamento Valle Fértil, la utilizan como lugar de pernocte.

Aun así, San Agustín de Valle Fértil, no ha logado un desarrollo acorde a la jerarquía del atractivo que el departamento alberga, y mucho menos un desarrollo sostenible, equilibrado e inclusivo, soportando una alta estacionalidad que impide a los prestadores de servicios vivir del turismo o mejorar y hacer crecer su negocio.

Se aborda la realidad, con bases en la participación de la comunidad en el proceso de estudio y su implicación en la elección del modelo de desarrollo, junto a las acciones a seguir. Es por ello que se trabaja con la metodología de la Investigación Acción Participativa (IAP).

Resultados Esperados

 Como objetivo primordial se busca conocer la estructura y las relaciones de la cadena de valor del turismo en San Agustín de Valle Fértil y generar un instrumento de análisis y diagnóstico, que permita manifestar la necesidad de fortalecer la articulación y complementariedad entre los sectores público, privado y social, con base en la corresponsabilidad y en una planificación participativa y flexible que involucre a la población local, en aras al desarrollo de un destino integral con compatibilidad en los mercados y acorde a las tendencias actuales, toda vez que se induce a la protección de los componentes más vulnerables de la cadena; acciones tendientes a contribuir a la igualdad de oportunidades, la reducción de la pobreza y la inclusión social.

Estructura de la Cadena del Turismo de San Agustín de Valle Fértil

La cadena de valor se caracteriza por la necesaria integración entre actores y la búsqueda de objetivos comunes de mercado y beneficio mutuo, para lo cual, los actores, en lugar de enfocarse en la competencia lo hacen en la competencia, cooperando para la red y compitiendo lealmente, a la vez que se generan sinergias capaces de enriquecer los eslabones y generar valor integral en la cadena.

No obstante, se supone que ésta es una mirada parcial, si a la vez no se avanza un paso en considerar que la cadena de valor deberá ser inclusiva, de modo de lograr la sostenibilidad y durabilidad real de la competitividad.

Para el estudio y exposición de la información recolectada y los análisis pertinentes, se realiza una división en 4 componentes que conforman la cadena de valor: 1. Planificación, Comunicación y Difusión, 2. Distribución y Comercialización de los Servicios, 3. Bienes y Servicios de Consumo Turístico en Destino y 4. Postconsumo. Información que, por cuestiones de espacio, no puede detallarse en aquí.

Estos componentes, en una situación de correcto funcionamiento de la cadena, lejos de tener una demarcación dentro los supuestos límites establecidos por cada fase o eslabón al que conforman, se interrelacionan y entremezclan, trascendiendo a su actuación individual y al ámbito al que se circunscriben. Por ello, se elabora un análisis de las relaciones que se dan entre los actores directos e indirectos que constituyen la cadena. Del mismo se desprende que, entre los actores que componen la cadena, existen relaciones mejor estructuradas y fortalecidas que otras. No obstante, a nivel general es notable que las redes y formas de relacionamiento en el destino son deficientes, concluyéndose que allí, no existe una cadena de valor del turismo como tal, sino más bien se estructura en un conjunto de servicios, articulados irregular e informalmente entre ellos y bajo la perspectiva del beneficio propio, sin la real visión de conjunto y rumbo consensuado para el desarrollo sostenible del sector.

Por otro lado, se identifican los puntos críticos del sistema. Entre los actores más frágiles se encuentran los jóvenes, mujeres y familias que viven de la prestación de servicios para los prestadores turísticos, artesanos, pequeñas y medianas empresas del sector, emprendedores, grupos étnicos, etc., mientras que la dificultad más importante en cuanto a las relaciones son la carencia de capacidades para el establecimiento de vínculos comerciales y la limitada estructura organizacional, acompañada de una escasa capacidad de acción del gobierno local. Todo ello, permite saber sobre qué elementos se debe trabajar especialmente para mantener el buen funcionamiento de la cadena de valor, considerando que difícilmente se logre una armonía interna, en un marco de desequilibrio social, ambiental y económico.

Hacia la sostenibilidad de la cadena de valor turística de San Agustín de Valle Fértil, con enfoque de inclusión social

 Siendo una localidad con abundancia de recursos, donde la cultura e identidad local se enlazan y se nutren necesariamente de la naturaleza, San Agustín podría contar con una oferta más diversa de actividades y servicios turísticos que conjugaran esta mixtura naturalmente desarrollada y que, de acuerdo a las tendencias de consumo turístico actualmente conocidas, lograría despertar real interés y demanda por parte de los turistas, permitiendo la diversificación de la oferta, bajo modelos de desarrollo sostenible, el incremento del gasto turístico, la inclusión de nuevos sectores sociales en el abanico de la actividad turística y hasta posiblemente la orientación de una economía netamente dependiente del aporte provincial y/o nacional, a una economía social con amplias posibilidades de autogestionarse.

En este marco, las perspectivas de desarrollo sostenible de La Villa de San Agustín deberán estar orientadas a la creación y fortalecimiento de redes que vinculen a todos los actores relacionados al turismo, al fomento del emprendedorismo y al estímulo del crecimiento de las economías de mercado y la generación de sinergias; capaces de catalizar el proceso y fijar un rumbo donde las diversas miradas confluyan en una visión conjunta y solidaria, con especial enfoque de género y protección de los niños, jóvenes e individuos en situación endeble.

 Asimismo, las posibilidades de diversificar la estructura productiva del destino y en especial del sector turístico y afines, están estrechamente ligadas a las perspectivas de su proceso de integración, tanto local, como regional. El alcance de esta diversificación y por tanto de la integración, es finito en tanto y en cuanto el proceso de desarrollo sea limitado en las actividades económicas y actores que alcanza, pero puede ser infinito si el proceso se encamina con bases en la inclusión y la innovación, además de contribuir a enraizar y consolidar una actividad que por naturaleza es formadora de redes, cuando más amplias y diversas, más enriquecedoras de la experiencia turística.

Ischigualasto_national_park

Fuente: Wikipedia

Reflexiones finales

El departamento y la localidad en sí, cuentan con importantes recursos que, bien gestionados, podrían ser capaces de generar una oferta complementaria y/o principal diferenciadora, de modo de propiciar un crecimiento más integral y homogéneo en el territorio.

De este modo, la aplicación del enfoque de cadena de valor inclusiva, como modelo de análisis e intervención, deberá buscar añadir un valor económico y social sostenible, con potencial para mejorar los impactos positivos del turismo en el desarrollo local, a partir de la articulación de los actores locales y la implicación de los agentes exógenos necesarios, poniendo especial énfasis en los eslabones más vulnerables de la cadena. En este sentido, resulta importante recordar y reflexionar acerca de la función del análisis de la cadena de valor, el cual no es un fin en sí mismo, sino una herramienta, cuyos resultados permiten alimentar las decisiones de los gestores tanto públicos como privados del desarrollo de la cadena.

Se concluye en que la mirada debería estar puesta en generar una red de articulación e interrelación, que permita alcanzar cierto nivel de cooperación en torno al desarrollo del turismo. A su vez, es importante no olvidar que las iniciativas de la cadena de valor deberán cimentarse en un sólido conocimiento del mercado, de las necesidades y de las tendencias del comprador, debido a que los mercados finales son determinantes en la viabilidad de los productos y servicios turísticos y por ende, en la sostenibilidad del sector.

Será imprescindible entonces, el apoyo y asistencia técnica y económica de las esferas provincial y nacional del estado y la articulación del sector público local y privado, en un trabajo codo a codo. Esto permitirá generar capacidades en los eslabones de la cadena de valor turística y la consolidación del tejido empresarial de la zona, así como también mejorar la competitividad e inserción en los mercados.

En definitiva, el desafío está en lograr que los actores del territorio se apropien del proceso de cambio, convirtiéndose en verdaderos agentes de desarrollo capaces de dinamizar la economía, abordar el uso adecuado y respetuoso de los recursos, poner en valor y revitalizar los rasgos identitarios generales y de cada conjunto, bajo el respeto por la diversidad cultural; todo ello, desde la mirada del paradigma de la sostenibilidad.

 

Autor: María Marcela Santandreu (marcelasantandreu@yahoo.com.ar) Este artículo fue redactado por el autor como parte del diplomado internacional “Gestión del Turismo Sostenible”, organizado por Fondo Verde (http://goo.gl/Iwfels) y dirigido por el profesor Dr. Gonzalo de la Fuente de Val.

tysgal