En este post os hablaremos un poco del proyecto smartcity que está poniendo en marcha la ciudad de Málaga desde el año 2009 y liderado por la compañía eléctrica Endesa junto a otras empresas e instituciones públicas como el Ayuntamiento de Málaga. Su objetivo principal, es aumentar la eficiencia y reducir las emisiones de dióxido de carbono intentando que el control sobre las emisiones comience con el uso racional de la energía en los hogares. Para ello, se está implantando en la zona una red energética inteligente que controlará la gestión, el almacenaje e incluso el consumo.

Para poner en marcha el proyecto se ha tomado como referencia el barrio de La Misericordia, en el nuevo Paseo Marítimo de Málaga. Se ha escogido este entorno, con unos 12.000 clientes de red eléctrica, debido a que dispone de una infraestructura relativamente nueva y porque hay espacio para la instalación de energías renovables. Allí se instalarán en domicilios, oficinas e industrias de la zona, sistemas de generación energética basados en fuentes renovables, de forma que un usuario podrá producir la energía que consume. Esta energía podrá ser almacenada en baterías para su uso posterior en el alumbrado, el transporte público o incluso por otros habitantes. El almacenamiento de energía permitirá diversificar su uso para la climatización de edificios o el alumbrado público.

Para lograr cumplir los objetivos fijados se ha llevado a cabo la instalación de más de 17.000 contadores inteligentes de los cuales 50 de estos cuentan con soluciones de eficiencia energética para el hogar. Más de 10 pymes y edificios emblemáticos de la zona tienen instalados en sus sedes soluciones de eficiencia energética, con las que pueden monitorizar su consumo y controlar algunas de sus cargas. Además el usuario puede ver desde su ordenador o teléfono móvil cuánta electricidad está consumiendo en ese instante sus aparatos eléctricos. Pero no solo eso, desde el móvil puede desconectar cada aparato de la red o programar su encendido con lo que se reducen los tiempos de consumo haciendo más eficiente y racional el consumo eléctrico.

El empleo y la introducción paulatina de fuentes de energía renovable es otro de los aspectos fundamentales de este proyecto. La eólica y la solar son de las que más protagonismo tienen (las farolas del paseo marítimo funcionan con estas energías), pero se diversifica la oferta con el objetivo de asegurar el suministro. El establecimiento de bombillas LED en las calles es otra de las mejoras orientadas a aumentar la eficiencia. En total, se pretende conseguir un ahorro energético del 20% y reducir las emisiones de 6.000 toneladas de CO2.

Desde la Smartcity de Málaga se entiende el transporte como una parte fundamental de una red energética inteligente. Para ello han ideado un sistema que incentiva el uso de coches eléctricos aumentando el número de postes de recarga e introduciendo una flota de vehículos. En este punto se está investigando el concepto V2G (Vehicle-to-grid) que es la posibilidad de convertir a un parque de vehículos eléctricos en partes individuales de un gran almacén de energía. Es decir, un sistema colectivo que será aprovechado en los tiempos de inactividad para paliar los picos de demanda energética que se producen a lo largo del día. Según los expertos la recarga bidireccional está llamada a ser el sustento de la movilidad eléctrica en el futuro. Los vehículos dotados de protocolo V2G serán capaces de recargarse a través de cualquier conexión, volcando la energía acumulada nuevamente a la red, siempre y cuando esta red demande dicha energía por tratarse de una necesidad puntual. Los pormenores, claro está, son muchos, siendo el concepto de compra-venta la parte más espinosa de todo este asunto.

A pesar de que el proyecto está recibiendo críticas desde algunos sectores porque no están muy definidos los objetivos finales desde Tysmagazine pensamos que es un proyecto muy interesante al que habrá que estar atento para ver como evoluciona.

Autor: Víctor Bouzas