El término biodegradable aparece en la etiqueta de muchos productos de uso cotidiano, pero realmente sabemos lo qué quiere decir. El diccionario de la Real Academia Española define el término biodegradable como “Dicho de una sustancia que puede ser degradada por acción biológica”. Se refiere a biodegradable al material que, por la acción de organismos vivos, cambia sus propiedades originales y se convierte en formas más simples y estables, por ejemplo, el carbono o el oxígeno. Esto quiere decir que la propia naturaleza descompone dichos productos sin causar daños ni residuos.

Cuando la degradación se produce sin la ayuda de oxígeno se trata de una descomposición anaeróbica. En cambio, es aeróbica cuando participa el oxígeno, como es el caso del papel. Este proceso puede realizarse al aire libre transformando el material en alimento para microrganismos o convertirse en abono

Todos los materiales que conocemos tiene un tiempo para degradarse, pueden ser días a miles de años. El problema es que la basura que generamos tarda mucho más en degradarse que el ritmo que la producimos, provocando graves perjuicios a la naturaleza.  

 


Este concepto está muy vinculado a la ecología y con la gestión de residuos. En los últimos años su empleo se ha popularizó debido al impacto de nuestros residuos urbanos en la biodiversidad, especialmente por la generación de plásticos y microplásticos.

Producto biodegradable

Se considera un producto biodegradable cuando tiene la capacidad de descomponerse por medios naturales en un plazo corto de tiempo y sin impacto en el medio. Algo que no siempre sucede con los productos biodegradables ya que no su periodo de descomposición es bastante largo en condiciones naturales, produciendo un gran impacto.

Muchos de los productos que vemos no presentan ningún beneficio al medio ambiente es una mera campaña de blancamiento o lavado verde. 

El uso de productos biodegradables reales en nuestra vida cotidiana reduciría la generación de residuos para el medio y ayudaría a la degradación natural del planeta. Su empleo permitiría reducir la contaminación y el impacto paisajístico, y se ahorraría mucho en la gestión de residuos.

Tiempo de degradación de nuestra basura

A continuación, mostramos cuánto tarda en degradarse algunos productos de uso común:

-Cáscara de banana o plátano: 2 a 10 días

-Pañuelos de algodón: 1 a 5 meses

-Papel: 2 a 5 meses

-Cáscara de naranja: 6 meses

-Cuerda o soga: 3 a 14 meses

-Envases de tetrabricks: 5 años -30 años

-Filtros de cigarrillos: 1 – 2 años

-Zapatos de cuero: 25 a 40 años

-Ropa

  • Algodón-lino: 1-5 meses
  • Ropa sintética: 40 años
  • Lana: 1 – 5 años

-Bolsas de pláticos: 150 años

-Encendedor o mechero (plástico-métal): 100 años

– Botellas de plástico: 450 años.

-Anillos plásticos de paquetes de latas de aluminio de seis “6-pack”: 450 años

– Pilas (baterías): 1000 años

– Envases de vidrio: 1000 -4000 años

Productos biodegradables disponibles en el mercado

Por suerte cada día existe mayor número y variedad de productos biodegradables y a precios muy competitivos.  A continuación, os mostramos algunos de los productos biodegradables que podemos encontrar:

  • Bolsas de bioplástico
  • Pañales desechables
  • Esponjas
  • Envases desechables
  • Productos de limpieza

 


Aunque los productos biodegradables es una mejor opción no son la solución. Algunos de estos materiales biodegradables está comprobado que producen efectos nocivos.

Desde TYS Magazine siempre apostamos por un consumo responsable, comprando sólo lo que necesitéis para reducir la cantidad de residuos. El residuo más ecológico es el no generado.