Una polémica propuesta para eliminar el sistema de estratos socioeconómicos que opera en Colombia desde hace más de 30 años, y que clasifica a la población como rica o pobre según el lugar donde vive, se está abriendo paso en Bogotá con el apoyo de la agencia ONU Hábitat.

El argumento principal es que la estratificación ha venido consolidando una situación de segmentación y segregación de las ciudades entre estratos altos y bajos, y –por la forma como se clasifica a la población– está generando inequidad, exclusión y estigmatización.

Lo que hace la estratificación es identificar las características de las viviendas y su entorno, para clasificarlas en seis estratos. En el 1 están las de peor calidad y en el 6, las mejores. El modelo supone que las personas que quedan en los estratos altos (5 y 6) tienen la mayor capacidad de pago y las de los más bajos (1 y 2), la menor.

Con ese presupuesto, el país estableció un sistema de subsidios cruzados para cobrar los servicios públicos, en el que a quienes pertenecen a los estratos 1 y 2 se les subsidian las tarifas y a los de 5 y 6 se les cobran sobretasas para ayudar a los primeros. Con el tiempo, este instrumento se comenzó a utilizar para cobrar el impuesto predial y para focalizar todo tipo de inversiones sociales.

Fuente: http://www.eltiempo.com/

 

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