La madera ecológica está de moda y cada día la podemos encontrar en más artículos. Una de las razones que explica esta tendencia es su polivalencia en relación a su reducido impacto en el medio, convirtiéndola en una buena alternativa frente a otros materiales mucho más contaminantes.

Los usuarios cada vez son más exigentes con los criterios ambientales de los productos que consumen y más en un contexto de sobreexplotación de recursos y de la popularización de materiales con un alto impacto ambiental.

 


La madera en las pasadas décadas ha perdido protagonismo a pesar de presentar unas características mecánicas y físicas que hacen a este material muy versátil en la realización de productos. Como muestra de esta versatilidad, sólo hay que ver la multitud de usos que le hemos dado a lo largo de la historia, desde pequeñas herramientas hasta materiales de construcción para grandes obras.

El descubrimiento y la popularización de nuevos materiales como el plástico o el aluminio ha supuesto que en muchos productos se haya descartado su uso como materia prima por costes de producción o simplemente por moda. El empleo de plásticos se está constatando cada día más que a pesar de sus ventajas presenta una serie de efectos negativos para el medio. La mayor sensibilidad ambiental de la sociedad ha favorecido que se esté recuperando el empleo de la madera como material de producción.

Beneficios de los productos de madera ecológica

Como hemos visto la madera es un excelente material pero no todas las maderas tienen el mismo impacto en el medio, depende mucho de su producción. La madera ecológica garantiza que ha sido extraída con criterios de sostenibilidad o que presenta un impacto ambiental mínimo.

Los principales beneficios de la madera ecológica o sostenible son los siguientes:

  • Es un producto autóctono, que favorece la economía local.
  • No contiene tratamientos químicos peligrosos.
  • Es un material biodegradable.
  • Reduce el cambio climático.
  • Favorece la conservación de los ecosistemas locales.
  • Es un material duradero y reutilizable.

¿Cómo sabemos si ese producto está realizado con madera ecológica?

La madera para considerarla ecológica tiene que provenir de una explotación forestal sostenible o de fibras de madera reciclada y certificada.

La mayor parte de las certificaciones de madera ecológica son certificaciones forestales, aunque también existe ecoetiquetas que permiten la validación de que ese producto cumple los criterios ecológicos.

Las certificaciones forestales nos permiten garantizar que la madera no proceda de tales ilegales, sino de explotaciones forestales responsables.  La certificación forestal es un proceso voluntario por el cual una tercera parte independiente asegura, mediante un certificado, que la gestión de un bosque se lleva a cabo cumpliendo un conjunto de criterios y normas previamente establecidos.

FSC (siglas en inglés de Consejo de Administración Forestal). FSC presenta una serie de principios y criterios para obtener la certificación. Los gestores forestales que deseen obtenerlo pueden solicitarlo al FSC a través de una entidad certificadora independiente.

PEFC es un sistema de certificación forestal panaeuropeo. El objetivo de PEFC es asegurar que los bosques del mundo sean gestionados de forma responsable, y que su multitud de funciones estén protegidas para generaciones presentes y futuras. Para ello cuenta con la colaboración de propietarios y empresas del sector forestal, que apostando por la certificación de sus bosques e industrias, están asegurando la sostenibilidad del sector.

PEFC proporciona el marco para la aplicación de unas normas comunes acordadas internacionalmente, a todos sus sistemas de certificación nacional, y a los gestores forestales y empresas de transformación de productos forestales.

Productos con madera ecológica

Actualmente podéis encontrar multitud de artículos elaborados con madera ecológica que son autenticas alternativas a los productos convecionales. Entre ellos podemos destacar: juguetes, muebles, utensilios de cocina, complementos (gafas o bolsos), material de construcción, etc.