SmartCities, Ciudades Inteligentes o Ciudades Digitales son conceptos se escuchan repetidamente en los últimos años y que hacen referencia a un conjunto de servicios que orbitan entorno a una red municipal y que son ofertados dentro de un ámbito urbano. En resumen, una SmartCity es una ciudad que integra las últimas tecnologías para crear un entorno más sostenible.

Wikipedia define a una SmartCity como aquella ciudad capaz de generar un alto nivel en capital humano, transportes, eficiencia energética, comunicaciones y gobernanza participativa, entre otros. La web especializada www.Smartcities.es habla de cuatro pilares sobre los que se sostiene este concepto: administración pública, ciudadanía, eficiencia energética y Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).

En definitiva, podemos considerar una ciudad como “inteligente” cuando las inversiones en capital humano y social, y en infraestructuras de comunicación tradicionales (transporte) y modernas (TICs), fomentan un desarrollo económico sostenible y una elevada calidad de vida. Todo ello debe estar apoyado en una óptima utilización de los recursos naturales y materiales, a través de la gestión de un gobierno participativo.

Son varios los ejemplos que tenemos en España de hasta el punto de que el Ranking IDC  de ciudades inteligentes establece un listado de las 5 mejores de nuestro País: 1º Málaga, 2º Barcelona, 3º Santander, 4º Madrid, y 5º San Sebastián por ello a lo largo de estos primeros meses vamos a ir analizando en detalle el funcionamiento de cada una de estas iniciativas con el propósito de conocer el impacto real de su aplicación. Comenzaremos por la ciudad Málaga y aquí os dejo un breve aperitivo.

Según el Ranking del Índice de Ciudades Inteligentes de IDC, hoy por hoy, Málaga es la ciudad más inteligente de España. Málaga ocupa el primer puesto por haber obtenido una puntuación alta en las Dimensiones de Inteligencia, pese a su puntuación relativamente baja en las Fuerzas Habilitadoras (Personas, Economía, TIC). Málaga salió muy bien parada en dos Dimensiones de Inteligencia: Energía y Medio Ambiente Inteligentes y Servicios Inteligentes. El hecho de que Málaga se haya impuesto en las categorías de Energía y Medio Ambiente Inteligentes no es ninguna sorpresa, ya que la ciudad es pionera de la ecoeficiencia a través de su proyecto Smart City, que se describió en detalle en el anterior apartado de Ciudades Inteligentes en el contexto internacional.

No obstante, para recapitular, en lo relativo a los ámbitos de la energía y del medio ambiente, su objetivo último es obtener un ahorro energético del 20% tras la adopción de las siguientes medidas.

Hasta aquí todo perfecto. En el próximo artículo veremos cómo se organiza el programa, cuáles son sus fortalezas, sus debilidades y, en definitiva, qué es lo que puede aportar al actual funcionamiento de la capital de la Costa del Sol.