¿Quién tiene la responsabilidad de conservar la naturaleza y el paisaje? Esta pregunta ha tenido tradicionalmente una única respuesta: las administraciones públicas. Por esta razón, desde hace décadas, los poderes públicos han protegido lugares de interés natural, cultural y paisajístico a través de las diversas figuras de espacios protegidos previstas en la legislación. 

Sin embargo, la experiencia ha enseñado que los valores que se tienen que conservar se encuentran por todo el territorio, más allá de los espacios naturales protegidos. Las administraciones públicas no pueden llegar a todos los rincones (los recursos económicos y humanos son limitados) y es necesaria, por lo tanto, la implicación de otros actores sociales.

La custodia del territorio es un instrumento para la conservación de la naturaleza y el paisaje que promueve, precisamente, la participación de estos otros actores: los propietarios de los terrenos, la sociedad civil organizada, la ciudadanía e incluso las empresas privadas. El manual que tenéis en vuestras manos pretende ayudaros a conocer a fondo la custodia del territorio y a aplicar eficazmente sus mecanismos.

Descargar Manual de introducción a una nueva estrategia participativa de conservación de la naturaleza y el paisaje