Desastres naturales

Consecuencias del terremoto ocurrido Norcia (Italia) en noviembre de 2016

El 2016 fue el año más costoso en desastres naturales desde 2012, según un estudio que ha publicado la reaseguradora alemana Munich Re. Así, Los terremotos, tormentas e inundaciones dejaron el año pasado unas pérdidas de 175.000 millones de dólares (unos 167.000 millones de euros al cambio actual).

Esta cantidad es casi un 70% superior a la de 2015 y muy similar a la de 2012 (180.000 millones de dólares o 172.000 millones de euros). Casi un 30% de las pérdidas, unos 50.000 millones de dólares (48.000 millones de euros), estaban aseguradas y un 70% no lo estaba, especialmente en países de Asia y África.

“Después de tres años de bajas pérdidas por catástrofes naturales, las cifras de 2016 vuelven a la media”, ha dicho el miembro de la junta directiva de Munich Re, Torsten Jeworrek, quien ha mostrado preocupación por la elevada cantidad de pérdidas no aseguradas, especialmente en países en desarrollo y con economías emergentes.

Munich Re advierte de que las catástrofes naturales relacionadas con el tiempo en 2016 muestran los efectos potenciales del cambio climático.

El terremoto que sufrió Japón en abril fue la catástrofe natural más costosa del pasado año. Los dos terremotos en la isla japonesa de Kyushu, cerca de la ciudad de Kumamoto generaron unas pérdidas de 31.000 millones de dólares (29.600 millones de euros), de las que estaban aseguradas un 20%.

Las inundaciones en China en junio y julio generaron unas pérdidas de 20.000 millones de dólares (19.100 millones de euros), de las cuales sólo un 2% estaban aseguradas, según Munich Re.

Norteamérica sufrió el mayor número de catástrofes desde 1980

Norteamérica sufrió el mayor número de catástrofes en 2016 desde 1980, con 160 desastres naturales. La mayor fue el huracán Matthew, que tuvo el mayor impacto en Haití, que todavía se estaba recuperando del terremoto de 2010.

El huracán Matthew costó la vida a 550 personas en Haití y causó serios daños en la costa Este de EE.UU.; en total unas pérdidas de 10.200 millones de dólares (9.560 millones de euros), de los cuales algo más de una tercera parte estaban aseguradas.

Norteamérica también sufrió incendios en la ciudad canadiense de Fort McMurray en mayo e inundaciones en los estados del sur de EE.UU. en verano.

La suavidad del invierno en Canadá, con menos nieve de lo habitual, y las olas de calor y sequías que siguieron fueron la principal causa de los devastadores incendios que afectaron a la región de Alberta y generaron pérdidas de 4.000 millones de dólares (3.820 millones de euros), más de dos terceras partes de ellas aseguradas.

Las inundaciones en agosto en Louisiana y otros estados estadounidenses generaron pérdidas de 10.000 millones de dólares (9.550 millones de euros), una cuarta parte de ellas aseguradas.

Las lluvias torrenciales causaron inundaciones a finales de mayo y principios de junio en Europa, especialmente en Alemania y en París, causando pérdidas de 6.000 millones de dólares o 5.700 millones de euros, la mitad de ellas aseguradas.

Fuente: RTVE