El Informe sobre la Brecha de Emisiones del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente fue publicado este 26 de noviembre y será un insumo crucial para los debates de la COP25 sobre cambio climático, que se inicia el 2 de diciembre en Madrid, España.

1. ¿Qué es la brecha de emisiones?

La brecha de emisiones también podría llamarse la «brecha de los compromisos». El reporte mide la brecha entre lo que necesitamos hacer y lo que realmente estamos haciendo para enfrentar el cambio climático. Es la disparidad entre el nivel de bajo de emisiones en el que el mundo deberá vivir en un futuro y las emisiones proyectadas según los compromisos que los países han adquirido en virtud del Acuerdo de París.

2. ¿Por qué es importante la brecha de emisiones?

Conocer el tamaño de la brecha es clave, porque si no podemos cerrarla y alcanzar los objetivos de reducción de emisiones, enfrentaremos impactos climáticos cada vez más severos en todo el mundo. Es importante que los responsables de la formulación de políticas y los ciudadanos sepan cuál es el tamaño del desafío para asegurarnos de que los compromisos de los países sean lo suficientemente ambiciosos.

3. ¿Qué mide el informe?

Este informe anual de UNEP examina el progreso de los países para cerrar la brecha a la luz de los compromisos con la reducción de emisiones.

El informe mide y proyecta tres líneas de tendencia clave:

  1. La cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero, cada año, hasta 2030.
  2. Los compromisos de los países para reducir sus emisiones y el impacto que estos pueden tener en la reducción general de emisiones.
  3. El ritmo al que deben reducirse las emisiones para frenar el aumento de temperatura en 1,5 °C de manera asequible.

El informe también incluye oportunidades clave para que los países aumenten el ritmo de reducción de emisiones.

4. ¿Dónde estamos ahora?

De los 10 años en los que se ha elaborado el informe, la brecha de 2019 ha sido la más amplia.

Ahora necesitamos reducir las emisiones 7,6% cada año a partir de 2020 y hasta 2030. Si no lo hacemos, perderemos la oportunidad de limitar el calentamiento global a 1,5 °C. Si no tomamos medidas más allá de nuestros compromisos actuales -e insuficientes- para detener el cambio climático, se espera que las temperaturas aumenten 3,2 °C por encima de los niveles preindustriales, con un efecto devastador.

5. ¿Por qué las reducciones anuales son importantes?

Hace diez años, si los países hubieran actuado con base en la ciencia, los gobiernos habrían necesitado reducir las emisiones 3,3% cada año. Hoy, necesitamos reducir las emisiones 7,6% cada año. Si la reducción inicia en 2025, el recorte necesario aumentará a 15,5% cada año. Cada día que demoramos, más extremos, difíciles y costosas se volverán las reducciones requeridas.

6. ¿De dónde vienen las emisiones?

Las naciones del G20 son responsables, colectivamente, de 78% de todas las emisiones. Solo cinco miembros del G20 (la UE y cuatro miembros individuales) se han comprometido con objetivos a largo plazo de neutralidad de emisiones, de los cuales tres están actualmente en proceso de aprobación y dos recientemente aprobaron su legislación. Los cuatro principales emisores (China, Estados Unidos, UE28 e India) han producido más de 55% de las emisiones totales durante la última década, si se excluyen las emisiones por cambio en el uso del suelo, como la deforestación. Si se incluyeran las emisiones de cambio de uso del suelo, la clasificación cambiaría y Brasil probablemente sería el mayor emisor.

La mayor parte de las emisiones proviene del uso de combustibles fósiles en el sector energético. En segundo lugar se encuentra la industria, seguida de la silvicultura, el transporte, la agricultura y los edificios.

7. ¿Todavía podemos cerrar la brecha? ¡Sí podemos!

El cambio climático todavía puede limitarse a 1,5 °C. Debemos reducir a la mitad nuestras emisiones para el año 2030. La buena noticia es que tenemos la tecnología y la ciencia para descarbonizar nuestras fuentes de energía, sistemas de transporte y ciudades. Tenemos el conocimiento para detener la deforestación y ampliar la reforestación. Y estas acciones son asequibles hoy. Lo que se necesita es compromiso, compromiso de los gobiernos, respaldados por sus ciudadanos.

Afortunadamente, existe una mayor comprensión de los múltiples beneficios de actuar sobre el cambio climático, como un aire más limpio, mejor salud, pueblos y ciudades más verdes y mayor crecimiento dentro del sector de las energías renovables. Las opciones de acción y la voluntad de implementarlas también están creciendo rápidamente.

8. ¿Cuáles son las posibles soluciones para cerrar la brecha?

Una descarbonización completa del sector energético es necesaria y posible. Las energías renovables y la eficiencia energética son fundamentales para esa transición energética.

La reducción potencial de emisiones gracias a la electricidad proveniente de la energía renovable es de 12,1 gigatoneladas para 2050. Eso es equivalente a la producción anual de casi dos millones y medio de centrales eléctricas de carbón: más de las que están operando en el mundo hoy.

Por su parte, la electrificación del transporte podría reducir las emisiones de CO2 de ese sector en 72% para 2050. Cada sector y cada país tienen oportunidades únicas para aprovechar las energías renovables, proteger los recursos naturales, las vidas y los medios de vida, y transitar hacia la total descarbonización.

9. ¿Qué está haciendo tu país?

El capítulo 2 del informe enumera los compromisos actuales de cada nación. Se ha realizado un análisis de la situación de varios países para identificar sus mayores oportunidades para una rápida descarbonización

10. ¿Qué puedes hacer tú?

Lee el informe, mantente informado y urge a los líderes de tu país a actuar ahora para reducir las emisiones.

Fuente: ONU