Jorge Olcina Cantos es Catedrático de Análisis Geográfico Regional en la Universidad de Alicante, presidente de la AGE (Asociación Española de Geografía) y miembro del consejo editorial de diversas revistas de temática geográfica y ambiental.

Pregunta (P)- Existe un gran consenso científico respecto a la existencia del cambio climático, sin embargo, en las redes sociales y en ciertos artículos de opinión se hace un ataque furibundo tratando de minimizar su intensidad y la necesidad de poner en marcha políticas al respecto. ¿Por qué cree que existe este rechazo o desconfianza?

Respuesta (R)- Porque las acciones de mitigación y adaptación al  cambio climático suponen cambios económicos y sociales importantes. Y hay grupos de poder (económicos, sociales, políticos) que no quieren modificar su estatus de desarrollo actual. Especialmente, los países que tienen una parte importante de su economía basada en la explotación de combustibles fósiles o en la fabricación de automóviles con motores de combustión no están por la labor de aplicar cambios en sus modos de producción ni en sus esquemas de producción energética.  Y se financian estudios que pongan en duda las bases de la actual hipótesis de cambio climático por efecto invernadero de causa antrópica. Pero afortunadamente ya son contados los científicos que niegan esta evidencia.

 


P- La AGE y el Colegio de Geógrafos prepararon una declaración conjunta para hacer constar su apoyo a la iniciativa de la Ministra de Educación de incluir contenidos sobre «Cambio Climático» en el currículo de las enseñanzas no universitarias. ¿Por qué considera que es tan importante formar a las nuevas generaciones sobre el cambio climáticos?

R- Porque el cambio climático es un riesgo silencioso pero constante. Irá manifestando progresivamente sus efectos, como ya lo está haciendo. Pero requiere de visiones de largo plazo para desarrollas las actuaciones necesarias para su mitigación y adaptación. Y en esto juega un papel fundamental la educación, desde los niveles básicos de la enseñanza. Hay que informar a la sociedad, desde las edades más jóvenes de lo que está pasando y de lo que se puede hacer para reducir sus efectos. La educación en esta cuestión es una necesidad –obligación- ética que tenemos como colectivos o disciplinas relacionadas con esta cuestión.

P- El cambio climático va a aumentar los riesgos naturales existentes en el territorio ¿Cree que estamos preparados para la mayor frecuencia y/o intensidad de fenómenos meteorológicos extremos?

R- Eso señalan los modelos de cambio climático. A mí, personalmente, es lo que más me preocupa. Es decir, que se incremente la frecuencia de desarrollo de eventos atmosféricos de rango extremo. Porque esto sí que ocasiona pérdidas económicas, que pueden ser cada vez más habituales, y, lo peor, la pérdida de vidas humanas, que no debemos permitir, por este motivo. En España estamos, aún, poco preparados para soportar los efectos del cambio climático. Hay países que llevan años trabajando en las políticas de adaptación de los territorios y las sociedades a los efectos previstos del cambio climático y con resultados muy favorables. Aquí tenemos que ponernos a trabajar desde ya a buen ritmo en esta cuestión, porque además nuestro país está situado en una zona geográfica (latitudes medias, cuenca del Mediterráneo) que es especialmente sensible a los efectos del calentamiento climático. Por tanto, no hay tiempo que perder.

En España estamos, aún, poco preparados para soportar los efectos del cambio climático.

Jorge Olcina Cantos

P- En relación a la ordenación del territorio y el urbanismo. ¿Podemos decir que el cambio climático se está llevando todas las culpas cuando lo que existe es una mala ordenación?

R- El cambio climático está poniendo de manifiesto los problemas territoriales, importantes en algunos casos, que se han ido desarrollando en nuestro país desde mediados del pasado siglo. En este sentido, el cambio climático debe verse como una oportunidad de cambio; como una oportunidad para hacer a partir de ahora las cosas mejor en materia de planificación del territorio. Ojalá esto sea así. Porque si no los efectos del calentamiento climático que vamos a padecer serán muy costosos en términos económicos y en pérdida de vidas humanas. Y un país como España no se puede permitir que por inacción en materia de desarrollo de políticas y medidas de reducción y adaptación al cambio climático, nuestra sociedad vea mermado su nivel de vida y de desarrollo. Por tanto, debemos mejorar nuestra relación con el medio, que debe ser cada vez más acorde con sus posibilidades, sin exceder sus límites; en definitiva más sostenible. Si no, iremos mal.

P- A pesar de existir una mayor cultura del territorio (mayor sensibilidad ambiental, cultural y social), aún existe un déficit de planeamiento adaptado (planes generales antiguos, inexistencias de planes de ordenación territorial, etc.). Parece claro que en muchos proyectos y planes urbanísticos aún sigue primando el interés económico (especulación urbanística). Como profesor en relación a la ordenación del territorio, ¿dónde hemos progresado adecuadamente y en qué debemos mejorar?

R- Si, esto es así, Aunque afortunadamente en los últimos años han aparecido normativas (europeas, estatales y autonómicas) que obligan a desarrollar prácticas sostenibles sobre el territorio, evitando la explotación indiscriminada de sus recursos y la búsqueda del lucro sin fin, que hemos vivido en décadas pasadas. Es un proceso de manifestación lenta, porque en nuestro país hay escasa cultura del territorio. Pero afortunadamente la sociedad empieza a exigir a los administradores que cuiden el medio natural y eviten la depredación territorial sin sentido que ha desembocado en aberraciones urbanísticas y despilfarro de recursos públicos en actuaciones poco o nada justificadas desde el punto de vista de la sostenibilidad territorial. Lo importante es que a partir de ahora, con esta nueva generación de normativas territoriales de cariz ambiental, se cumplan a rajatabla y podamos tener, a medio plazo, territorios más amables para los ciudadanos, más sostenibles.

P- El papel de la geografía en la planificación territorial ha sido reducido, en relación a otras disciplinas. ¿Cuál cree que debe ser su papel en la planificación territorial?

R- Es fundamental. Y afortunadamente las administraciones se van dando cuenta de las competencias de la geografía en esta material. E incluso la valoración que está teniendo la geografía por parte de otros profesionales, tradicionalmente protagonistas de las tareas de planificación urbana y territorial. La geografía es la ciencia del territorio, de la sostenibilidad territorial, del cambio global y de la información territorial, que son aspectos esenciales en las sociedades modernas. Estamos, en 2020, en el momento de la geografía. Esto es, en el momento de reconocimiento de nuestra ciencia como disciplina de utilidad y compromiso social. Y no hay vuelta atrás. Hay cometidos actuales que reclama la planificación territorial que son aspectos esencialmente geográficos (cartografía temática, análisis de riesgos, paisaje, despoblación, infraestructura verde, movilidad sostenible, economía circular). No se entiende ya la redacción de un plan territorial, de escala regional, comarcal o local, que no cuente con la geografía como disciplina con profesionales capacitados para aportar soluciones a los problemas territoriales,  a la mejora de la calidad de vida de las sociedades y de la calidad del medio físico donde se plantea desarrollar nuevos usos del suelo.