El sector agrícola es uno de los mayores consumidores de agua de la Unión Europea. Esta actividad consume en Europa meridional cerca de la mitad del agua extraída anualmente de fuentes, ríos, lagos y acuíferos. Además, gran parte de esta agua se desperdicia. En el proyecto financiado por la UE ENORASIS trabajarán hasta finales de 2014 para aumentar la sostenibilidad y la eficacia de la agricultura.

Hasta ahora se ha logrado un progreso considerable en forma de cuatro sistemas piloto localizados en distintas zonas climáticas —en una isla mediterránea y en Europa septentrional, central y meridional— destinados a mejora el riego en seis tipos de cultivos, a saber, patata, maíz, manzana, cereza, algodón y pomelo. Los resultados de estos sistemas piloto han sido positivos y se difundirán después del verano.

En el sistema de ENORASIS los agricultores instalan una red de sensores inalámbricos en sus explotaciones con la que recopilan información sobre factores como la humedad del suelo, la temperatura atmosférica, la insolación, la velocidad del viento y la precipitación que inciden en la necesidad hídrica de sus cultivos. El sistema cuenta además con un conjunto de válvulas para medir la cantidad de agua que ha recibido el cultivo.

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Fuente: www.iagua.es