Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid han desarrollado un modelo que permite compatibilizar la producción maderera con la conservación de la biodiversidad en la gestión forestal. El estudio se ha centrado en el histórico pinar de Valsaín, en Segovia.

La producción de madera ha dejado de ser un objetivo prioritario en muchos montes y la conservación de ciertas especies de vida silvestre se ha convertido en un objetivo clave. Así, se están creando herramientas orientadas a beneficiar otros servicios ecosistémicos, como la que han desarrollado investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), con la colaboración del Centro de Investigación Forestal (CIFOR-INIA).

En un estudio realizado en el pinar de Valsaín han diseñado una metodología para integrar la conservación de la biodiversidad en un modelo de planificación forestal estratégica. Hay que señalar que en este bosque hay una colonia de buitres negros (especie catalogada como vulnerable) cuya supervivencia constituye un aspecto crítico a considerar en el aprovechamiento forestal.

En el pinar de Valsaín (Segovia) existen numerosas figuras de protección. Con la inclusión en el año 2013  de una parte del monte dentro del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, surge la necesidad de desarrollar estrategias que permitan compatibilizar la biodiversidad del bosque con su aprovechamiento maderero.

De este modo, en el trabajo que han llevado a cabo investigadores del grupo Economía y Sostenibilidad del Medio Natural (ECSEN) de la UPM y del CIFOR-INIA, se consideran objetivos como el volumen de madera, el beneficio económico o el balance de carbono y se introducen novedosas formas de cortar la masa forestal.

Como alternativa al sistema de cortas tradicionalmente empleado en el pinar (orientado a la producción óptima de madera), se propone el empleo de opciones más respetuosas con la conservación de la biodiversidad, como es el Green Tree Retention.

Iniciativa que llegó desde el oeste de EE UU

“Esta iniciativa surgió en los años 90 en el oeste de Estados Unidos, para la protección de especies asociadas al hábitat forestal, cuyas poblaciones se encuentran bajo cierto grado de amenaza y que requieren zonas de bosque maduro para su supervivencia”, explica Marta Ezquerro, investigadora del ECSEN que ha formado parte del equipo que ha realizado el estudio.

“Con el paso del tiempo, esta idea se ha extendido a otros países, popularizada con el término de Variable Retention, mejorando la complejidad de los bosques gestionados. Este cambio de término se debe a que la superficie retenida (sin cortar) puede efectuarse bajo dos modalidades, bien de forma dispersa (árboles aislados) o de forma agregada (en parches)”, continúa la investigadora.

“En el caso del pinar de Valsaín, existen especies como el buitre negro que requieren de estas zonas de refugio sobre todo en sus periodos de nidificación y cría, por lo que esta selvicultura se puede considerar muy apta para proteger y mejorar las poblaciones de estas especies. Además, teniendo en cuenta sus requerimientos de hábitat, se espera que el diseño espacial de las cortas permita fomentar la ubicación potencial de los nidos de estas especies a largo plazo”, concluye Marta Ezquerro.

Con el fin de integrar objetivos en conflicto, se han construido diversos modelos multicriterio que permiten considerar simultáneamente criterios productivos, técnicos y ambientales. El procedimiento analítico se basa en el método de programación por metas, que consiste en establecer para cada objetivo un nivel de aspiración, convirtiéndolo en una meta que se desea alcanzar.

Además, se han introducido las preferencias de distintos expertos que intervienen en el proceso de toma de decisiones mediante sucesivas interacciones, que van desde la selección de criterios hasta la identificación de la mejor solución entre un conjunto de posibles estrategias.

El desarrollo de estos modelos permite conocer el coste de oportunidad derivado de la introducción de medidas de conservación, como la repercusión económica derivada de la declaración de Parque Nacional, o el coste derivado de reducir las emisiones de carbono. Además, respetar un porcentaje de volumen sin cortar permite asegurar la viabilidad de especies amenazadas, asegurando la disponibilidad de hábitats de bosque maduro en la zona de estudio.

La metodología desarrollada en este trabajo permite simular la dinámica de la masa forestal y de sus valores a conservar, así como su posible conflicto con otros criterios habitualmente considerados en el aprovechamiento forestal.

Fuente: SINC