“Estamos comenzando a armonizar nuestra economía y nuestra manera de vivir con las demandas de la naturaleza”, dice el gobernador de California, Jerry Brown.

La idea de que California es el lugar donde el futuro de EE UU se inventa vuelve a cobrar pujanza a través de su máximo representante político, Brown, quien se ha lanzado a abanderar la lucha contra los efectos del cambio climático y a situar a California a la vanguardia de esa batalla.

Lo remarcaba de nuevo esta semana en la conferencia de científicos que se celebra en Sacramento sobre el impacto de la sequía en la agricultura. Brown ha dejado claro de que no tiene ninguna duda de que los efectos del calentamiento global del planeta están provocados por el hombre y están devastando el Estado. La pertinaz sequía, que ya va por el tercer año, y la temporada de fuegos que cada vez comienza más temprano son solo algunas muestras.

“Tenemos que el equilibrio con la naturaleza y no colisionar con ella”, ha dicho Brown, quien hizo hincapié en que “los estados y las naciones emprendan un camino sostenible para recuperar el equilibrio del planeta”.

“No nos queda otra opción más que hacerlo ya que el clima está cambiando. Ahora mismo no hay duda alguna, tal y como muestran las evidencias, del cambio climático. Y van a ir a más”, ha añadido.

También ha criticado a quienes niegan esas evidencias: “Quizás es muy fácil para los políticos en los confines del US Capitol ignorar los avisos sobre el calentamiento global, pero cuando te toca ser un Gobernador de un Estado afectado por sequías, incendios y un enorme coste económico, no tienes tiempo de jugar y fantasear”. El Estado prevé gastar 242 millones de dólares en combatir la que puede ser la peor temporada de incendios en la historia de California y que no ha hecho más que empezar.

Con estas premisas por delante, Brown está impulsando medidas legislativas y cambios en las infraestructuras que permitan al Estado combatir los efectos del calentamiento global, sin esperar a que Washington coordine esfuerzos en el país.

Algunas de esas medidas ya se han implantado, como el programa para la reducción de los gases de efecto invernadero, que impone sanciones a las industrias que rebasen los límites de emisiones contaminantes. Entró en vigor en 2013 y es el más ambicioso aplicado hasta ahora en el país. Estados como Washington y New York están siguiendo el ejemplo, convencidos de que los asuntos relativos al cambio climático pueden poner en riesgo sus economías.

En un intento de que otros estados y naciones sigan ese camino, Brown va a aprovechar el viaje oficial que este verano tiene planeado hacer a México para abordar el tema.

También el Gobernador ha apostado fuerte por implantar el uso de coches eléctricos en las carreteras de California. Su objetivo es que para 2025 haya 1,5 millones de coches circulando, una fracción de los 32 millones de coches matriculados en el Estado, pero un logro a la hora de lanzar menos emisiones a la atmósfera.

“Tenemos que lograr que otros estados y otras naciones sigan por el mismo camino”, ha dicho Brown, aunque reconoce que “no va a ser fácil, ya que requiere que diferentes jurisdicciones y diferentes valores políticos se unan en torno a un objetivo común: un futuro sostenible para todos”.

Fuente: El País