PROMOCIÓN TURÍSTICA DEL PATRIMONIO INMATERIAL

El patrimonio cultural intangible es de los elementos territoriales menos estudiados, a pesar de ser un factor vital de identidad y sociabilidad. Cuando hablamos patrimonio cultural no nos limitamos a monumentos u objetos, sino que abarcamos todos los comportamientos, saberes y valores de un pueblo. El patrimonio cultural inmaterial se definió en la Convención del Patrimonio Cultural Inmaterial como “los usos, representaciones, expresiones, conocimiento y técnicas que las comunidades, los grupos y en algunos casos los individuos reconozcan como parte integrante de su patrimonio cultural. Este patrimonio cultural inmaterial, que se transmite de generación en generación, es recreado constantemente por las comunidades y grupos en función de su entorno, su interacción con la naturaleza y su historia, infundiéndoles un sentimiento de identidad y continuidad y contribuyendo así a promover el respeto de la diversidad cultural y la creatividad humana.”
Su gran fragilidad hace necesaria la puesta en marcha de medidas urgentes de protección para conservar esta diversidad cultural dentro del proceso de globalización. Por todo ello la UNESCO está reconociendo varios bienes no tangibles como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, como es el caso del Tango (Argentina y Uruguay), el teatro No japonés, la dieta mediterránea, etc.
Fiestas, ritos y creencias, leyendas y mitos, lenguajes, gastronomía, técnicas artesanales o costumbres son los principales bienes intangibles. España, en su caso, presenta una gran riqueza inmaterial debido a su diversidad cultural. Ejemplos de ello son el Flamenco, el Silbo Gomero, los Castells, o la cetrería.

Monte Pindo, también llamado Olimpo Celta (Municipio de Carnota)

Monte Pindo, tambien llamado Olimpo Celta

La actividad turística no ha sido ajena al potencial de este recurso y poco a poco ha ido impulsando este tipo de visitas ya que muchos turistas buscan descubrir nuevas culturas a través del conocimiento de las artes escénicas, la artesanía, los rituales, la gastronomía o las interpretaciones de la naturaleza y del universo. La demanda creciente de este tipo producto ha hecho que se esté afianzando y diversificando debido, en parte, a que los gobiernos locales están tomando consciencia de que su riqueza y su singularidad cultural son un gran recurso turístico en un mundo cada vez más globalizado. No obstante, a pesar de este crecimiento, en nuestro país esta práctica turística aún se encuentra lejos de otros modelos más consolidados como puede ser el de sol y playa.

Castro de Baroña lugar de multitud de leyendas (Municipio de Porto do Son)

Castro de Baroña lugar de multitud de leyendas (Municipio de Porto do Son)

Desde Tysmagazine apoyamos a la UNESCO en su iniciativa de recoger el Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad y animamos tanto a organismos públicos como privados a aprovechar las sinergias derivadas de esta iniciativa. Esta modalidad turística bien gestionada, especialmente en zonas rurales, contribuye a aumentar la renta de estos ámbitos preservando la diversidad cultural en un mundo donde la tendencia general sería hacia la homogenización de los modos de vida y de la cultura.

 

Autor: Jose M. Taboada

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