Hoy en TYS analizamos el reconocido y premiado proyecto de restauración urbana La misteriosa historia del jardín que produce agua, diseñado por los arquitectos Mónica García Fernández y Javier Rubio Montero, integrantes del estudio de arquitectura Cómo crear historias.

Este proyecto se realizó en el municipio de Cehegín, en la región de Murcia (España) y la intervención permitió dar solución a un área residual del casco antiguo, conocida como “El Coso”. El abandono de este intersticio se debe al colapso de numerosas viviendas tras una gran nevada en los años 1950.  

 


Cose la trama urbana a escala humana

El proyecto restaura este paisaje urbano suavizando los grandes desniveles existentes por medio de espacio público ajardinado, que permite mejorar la calidad de vida de residentes y visitantes. Consta de unas edificaciones que albergan empresas e instalaciones preexistentes en la zona e integra los caminos de deseo o Desire paths dentro del proyecto, adaptándose a las necesidades de movilidad existentes en el núcleo, favoreciendo la conectividad urbana. Integrar estos caminos en el diseño acerca el proyecto a la escala humana de manera innata.

La construcción de «La misteriosa historia del jardín que produce agua» from cómo crear historias on Vimeo.

Uso eficiente del recurso agua

Otra de las fortalezas del proyecto La misteriosa historia del jardín que produce agua es la reutilización del agua, en una región con gran escasez hídrica como es Murcia. El empleo y la reutilización de aguas pluviales y residuales provenientes de la parte del casco de Cehegín por medio de estanques depuradores con plantas de ribera, permite un uso eficiente de este preciado bien.

Tras definir la red de conexiones peatonales, localizamos el agua residual en la cota más alta. Entre los caminos, colocamos estanques con eneas, una planta de ribera que depura el agua residual de manera natural.

Cómo crear historias

El equipo conectó la red de alcantarillado municipal en la cota más alta y a su vez a la red de estanques del parque de tal manera que hacen pasar el agua sucia para su depuración. El agua cae de un estanque a otro por gravedad, aprovechando la pendiente existente del terreno. A su paso, las plantas de ribera filtran y depuran el agua. Al final del recorrido, el agua desemboca en un depósito enterrado donde se bombea de nuevo al primer estanque o se usa para el riego del jardín, según la necesidad.

La vegetación de este espacio además de mejorar la calidad de los residentes y de un aprovechamiento eficiente de recursos hídricos, permite mejorar la biodiversidad de este espacio urbano, sirviendo de refugio a la fauna local.

Mejora del paisaje

La edificación se integra perfectamente en el conjunto y cede el protagonismo al espacio público, suponiendo una mejora sustancial de la calidad de paisaje del sector. Al mismo tiempo, las distintas plataformas de esta intervención conforman excelentes miradores, donde disfrutar de unas excelentes panorámicas de las huertas de su entorno.

La sensibilidad de este proyecto hace que su planteamiento general sea muy extrapolable a otros espacios degradados, especialmente por el uso responsable de un recurso tan importante como es el agua así como por la sensibilidad hacia los recorridos de la ciudadanos en vez de imponer unos flujos artificiales.  

Podeis encontrar más información en la web del estudio Cómo crear historias.

Fotografías de obra construida: David Frutos