A pesar de la crisis, las grandes empresas tanto españolas como extranjeras están implantando programas de responsabilidad social y apostando por la protección del medio ambiente y por un consumo de recursos y energético eficiente. .

La responsabilidad social de la empresa (RSE) segundo la Organización Internacional del Trabajo (OIT) es el conjunto de acciones que toman en consideración las empresas para que sus actividades tengan repercusiones positivas sobre la sociedad y que afirman los principios y valores por los que se rigen, tanto en sus propios métodos y procesos internos como en su relación con los demás actores.

La Responsabilidad Social Empresarial o Corporativa presenta una triple dimensión económica, ambiental y social, contemplando ámbitos como los derechos humanos, proteger al consumidor, la salud y la lucha contra la corrupción.

La diferencia entre RSC y RSE es que la primera (RSC) incluye empresas y corporaciones, entendiendo corporaciones todas tipo de organizaciones, en cambio la RSE solo incluye empresas. Por tanto la diferencia es muy sutil y referido a las empresas turísticas puede emplearse los dos términos. Para organismos públicos, ONGs u otro tipo de organizaciones no empresariales se debe emplear el concepto RSC.

La RSC o RSE siempre es de carácter voluntario, sólo depende de la empresa o corporación y sus actividades, considerando que supera el mero cumplimiento normativo.

El auge de la RSC se debe por un lado, a un fuerte impulso social de los derechos humanos y laborales mundiales, fruto de los grandes escándalos sociolaborales de grandes marcas y por otro, a una mayor concienciación medioambiental. En este contexto los clientes además de exigir un buen servicio y/o producto, a un precio asequible, demandan un entorno sostenible y unas condiciones sociales dignas.

 

Autor: Jose Taboada