En el post de hoy os vamos a hablar del reparto de los fondos estructurales de la Unión Europea para los próximos años. El vicepresidente de la Comisión Europea, Antonio Tajani anunció a finales del año pasado que España recibiría 25.000 millones de euros de fondos estructurales para el periodo 2014-2020. De la cifra total que recibió nuestro país, casi la mitad, 12.200 millones de euros, son para las regiones en transición: Castilla-La Mancha, Andalucía y Murcia.

El Gobierno central es el encargado de hacer el reparto del total de los fondos entre las comunidades autónomas en función de los programas que presenten, y que deberán servir como empujón para las pequeñas y medianas empresas.  Esta apuesta por las pequeña empresa responde a una realidad; el 99% de las empresas que hay en el continente europeo son pequeñas y medianas, un total de 23 millones, que generan nueve de cada diez puestos de trabajo, y cada puesto industrial crea a su vez dos empleos en el sector servicios.  Por este motivo uno de los objetivos que se marca la Comisión Europea es elevar el PIB industrial del 15,1% actual al 20% antes del año 2020.

Lo positivo de todo esto es que España seguirá siendo receptora de ayudas neta hasta el año 2020, es decir, recibirá más de lo que aporta al presupuesto, un 0,2 por ciento frente al 0,15 por ciento en el presupuesto actual. Del nuevo fondo que se crea para impulsar el empleo juvenil, dotado con 6.000 millones de euros, España recibirá alrededor del 30 %, unos 1.000 millones de euros. Así mismo tendrá una asignación especial de 1.824 millones de euros de los Fondos de Cohesión. Ceuta y Melilla obtendrán 50 millones de euros adicionales de Fondos Estructurales. Castilla-La Mancha, Andalucía, Murcia, Melilla y las Islas Canarias recibirán una ayuda especial de 1.100 euros anuales por desempleo. Estos acuerdos suponen unos 3.724 millones de euros más. Respecto a la Política Agraria Común (PAC), tendrá una ayuda de 500 millones de euros que elevará las ayudas al desarrollo rural a 8.300 millones y las de la agricultura a 35.000 millones de euros.

A pesar de todos estos datos, a primera vista positivos, debemos tener en cuenta que desde el 1 de enero 2014, hay regiones que pierden totalmente sus fondos de cohesión y otras un 40%: Valencia, Galicia, Castilla y León,  Asturias y Ceuta pierden los fondos por pasar a ser regiones desarrolladas. Canarias, Andalucía, Castilla la Mancha, Murcia y Melilla pierden el 40% de los fondos.

Es importante realizar una gestión eficiente de este dinero para sacarle el máximo provecho posible, ya que en realidad hay menos dinero que en el período anterior (2007-2013), más proyectos y previsiblemente habrá más empresas que busquen beneficiarse de él.

Autor: Víctor Bouzas