WWF España trabaja desde hace años para cambiar el modelo de desarrollo y promover la transición hacia un modelo energético eficiente y limpio, elemento clave para conseguir una economía de menor consumo energético y bajas emisiones de gases de efecto invernadero. A través de distintos proyectos, WWF ha puesto ya de manifiesto la necesidad de la rehabilitación energética de los edificios residenciales para reducir el consumo energético y por tanto las emisiones de gases contaminantes (el residencial produce al año el 66% de las emisiones del sector de la edificación), pero también porque ve claro el vínculo entre la mejora de la habitabilidad de las viviendas y la calidad de vida de las personas.

Como pone en evidencia este documento, elaborado para WWF por las consultoras GEA21 y CC60, los más afectados por la baja adecuación de su viviendas son, una vez más, las personas con menos recursos. Por eso, desde WWF pedimos que se tomen las medidas necesarias (como incluir un apartado en el Código Técnico de Edificación sobre la adaptación de los edificios al cambio climático o el fomento de la investigación sobre las incidencias en las viviendas) para adaptar el parque residencial a los escenarios previstos de cambio climático con un doble objetivo: combatir las emisiones que siguen calentando la atmósfera y mejorar la calidad de vida de las personas.

La COP de Paris ha puesto en evidencia que la humanidad está delante de uno de los retos más importantes que jamás ha enfrentado, el cambio climático. También ha dejado claro que para combatir al cambio climático tenemos que trabajar todos juntos, ayudando a los más débiles y vulnerables y tomando cada uno la responsabilidad que le corresponde según su capacidad económica y el impacto de sus actividades actuales.
Sin embargo, ahora mismo hemos alcanzado un aumento de la temperatura media de 1ºC en relación con los valores medios preindustriales, lo que significa que algunos de
los impactos del cambio climático son ya inevitables y tenemos que prepararnos para  que la adaptación sea tan suave como sea posible.

Uno de los retos importantes que tendremos que abordar en este contexto es el impacto del cambio climático en la salud humana. La organización Mundial de la salud (OMS) ya reconoció en 2008 el impacto del cambio climático en la salud humana y puso de manifiesto la necesidad y la urgencia de desarrollar medidas de salud e integrarlas en los planes de adaptación al cambio climático. Las razones y evidencias para esto no faltan. Pensemos en la ola de calor del verano de 2003 que causó unas 15.000 muertes adicionales en Francia, pero también en otros fenómenos que han aumentado o han empezado a cambiar patrones a lo largo de las dos últimas décadas y que directa o indirectamente, y en consonancia con otros determinantes, afectan negativamente a la
salud humana.

Fuente: http://www.wwf.es/

Descargar  el informe de Rehabilitación energética de viviendas: cómo mejorar la calidad de vida y combatir el cambio climático