Wayfinding no es un término muy usual, pero su función es fundamental tanto en la ciudad como en las grandes instalaciones como aeropuertos, centros comerciales, hospitales, etc. Este concepto inglés se puede definir como el sistema o proceso que nos permite entender nuestro entorno y orientarnos en él, por lo tanto, mejora nuestra experiencia.

El término español más similar a wayfinding sería la señalética y señalización, aunque es un concepto más amplio que abarcaría la forma de organizar espacios y darle sentido para que la persona se ubique en un lugar.

 


Este concepto se utilizó por primera vez con esta intención en el libro «The imagen of the city» de Kevin Lynch en 1960. Primero se empleó para describir mapas, números de calles, señales de rutas, etc. Su trabajo se basa en la orientación espacial y el mapa cognitivo o, como él lo llama, «La imagen».

A medida que los entornos arquitectónicos y urbanos se vuelven más complejos, las personas necesitan señales visuales como mapas, direcciones y símbolos para ayudarlos a llegar a sus destinos, en entornos no familiares. Estos sistemas de orientación a menudo combinan señalización, mapas, símbolos, colores y otras comunicaciones. En la actualidad ya integran nuevas tecnologías como aplicaciones móviles, pantallas digitales, o la realidad aumentada.

En las ciudades son muy comunes y se emplean habitualmente para la promoción turística, mientras que en los entornos rurales son menos frecuentes debido a su menor complejidad. En relación a las edificaciones, las grandes instalaciones con un gran flujo de población son las que más y mejor emplean estos sistemas, como pueden ser los aeropuertos, estaciones de tren o autobuses, hospitales, museos, centros comerciales o universidades.

Aparcamiento

El wayfinding consiste en tener presente el diseño dentro de determinados espacios, un proceso de orientación y movilidad formado por la percepción, cognición y la interacción entre la persona y el medio físico.

Este sistema permite a las personas construirse un mapa mental para simplificar sus desplazamientos dentro de estos espacios (urbanos o arquitectónicos). Simplificando mucho, este sistema tiene que permitirnos contestar tres preguntas básicas:

  • ¿Dónde estoy?
  • ¿Cómo voy a mi destino?
  • ¿Cómo llegué aquí?

Principios

En 1998, Mark A. Foltz establecía los siguientes principios para el wayfinding:

  • Crear una identidad en cada lugar, diferente de todos los demás
  • Utilizar puntos de referencia para proporcionar señales de orientación y lugares memorables
  • Crear rutas bien estructuradas
  • Crear regiones, subdividiendo el espacio, con un carácter visual diferenciado
  • No dar a las personas demasiadas opciones en la navegación
  • Proporcionar mapas
  • Proporcionar señales en los puntos de toma de decisión para ayudar a tomar decisiones sobre el camino a seguir
  • Mostrar lo que se avecina, es decir, lo que nos vamos a encontrar a continuación

Los beneficios del wayfinding

Este sistema presenta los siguientes beneficios a las personas:

  • Evita la desorientación y el estrés
  • Optimiza el tiempo en el espacio, evitando pérdidas de tiempo.
  • Genera ventajas económicas
  • Facilita la accesibilidad
  • Evita el rechazo del espacio, mejorando la imagen del lugar.

A nivel comercial presenta un mayor desarrollo, debido a los beneficios que reportan a la empresa:

  • Crea comodidad a los clientes
  • Fortalece la imagen de marca
  • Permiten diferenciarse de la competencia.

 


La efectividad de las soluciones de Wayfinding dependerá de la coherencia del diseño con la percepción y la manera de entender el entorno de los potenciales usuarios. Cada sociedad percibe el entorno y la simbología de una manera distinta (según sus creencias, cultura, educación, edad, etc.) que debe ser tenida en cuenta por el diseñador y/o planificador.