Es un movimiento ecologista que busca desterrar la basura para siempre, por eso se llama residuo cero.

 Para que nos hagamos una idea de la basura que generamos, según un informe del Banco Mundial (BM) publicado el pasado septiembre, los deshechos generados en el planeta en 2016 alcanzaron los 2.010 millones de toneladas. La producción de basura varía en relación al “desarrollo del país” los supuestamente más desarrollados generan un volumen mayor. Por ejemplo Estados Unidos genera 4,46 kg mientras que países como España están alrededor de 1,3 Kg y los países de América Latina, no sobrepasan los 1,2 kg. Es decir cada año producimos aproximadamente media tonelada de basura, con grandes efectos sobre el medio y nuestra salud.

 


Aunque en un gran número de países se reciclan un volumen considerable de residuos, una gran cantidad de estos residuos acaba en el medio sin ningún tipo de gestión o control.

Por esta razón nación se creó el movimiento zero waste o residuo cero, una vida alternativa sin residuos. El objetivo último del movimiento es imitar el ciclo de la naturaleza, donde todo residuo es reinsertado.

Para los miembros de este movimiento tu basura es responsabilidad tuya y el reciclaje no debería aliviar tu conciencia. Lo primordial es reducir el consumo, después reutilizar todo lo posible lo que ya se posee, en última instancia, lo ideal sería compostar, pero si no nos es posible, reciclar para que nada acabe en el vertedero y nunca tirarlo fuera del sistema de gestión de residuos (verterlo incontroladamente).

Según el movimiento de Zero Waste o residuo cero, los consumidores son capaces de ahorrar dinero y construyen un estilo de vida saludable, ya que sólo compran lo que se necesita, y son más sostenibles ya que mejoran la vida útil de los productos, mitigan la contaminación ambiental, combaten el calentamiento global, reducen la carga de los vertederos e incineradoras y reducen la huella ecológica.

Aquí os agregamos unos cuantos consejos para reducir vuestros residuos:

  • Emplea bolsas de tela
  • Rechaza los productos desechables o de un solo uso.
  • Compra alimentos a granel.
  • Consume (compra) solo lo que necesites.
  • Reutiliza los productos o compra/vende ropa de segunda mano, aumentando su vida útil.
  • Repara, antes de comprar un nuevo producto