Para el desarrollo de una sociedad equitativa y la concientización en materia de los espacios naturales, la educación en desarrollo sostenible es fundamental. Especialmente en tiempos en los que reducir el impacto ambiental y la desigualdad social se ha convertido en una prioridad. 

Hoy en día, la concientización sobre el cuidado del medio ambiente está muy latente. Afortunadamente, abarca un gran espectro, especialmente en el aspecto educacional. Y no es de extrañar, porque la educación, y en este caso, la educación para el desarrollo sostenible, es la base sobre la que se sostienen la mayoría de las políticas económicas y sociales, y el correcto funcionamiento de las comunidades. 

¿En qué consiste la educación sostenible?
La educación para el desarrollo sostenible tiene como uno de sus objetivos principales, brindar a las personas las herramientas necesarias para incorporar nuevas maneras de tomar decisiones en función de sí mismas y de los otros, con una mirada abierta y dirigida a mejorar tanto el presente como el futuro de las comunidades, en el aspecto social tanto como en el natural. 

La concientización acerca de las relaciones que se labran entre los miembros de una comunidad puede ayudar a comprender los códigos que se establecen en ella y la forma que ésta tiene de construir su entorno, entorno que el desarrollo sostenible apunta a transformar. 

Actualmente, esta educación ha comenzado a implementarse en muchas de las universidades más importantes del mundo. En España, es posible realizar masters sostenibilidad Barcelona, con un amplio abanico de posibilidades entre las que elegir: Arquitectura y Medioambiente; Arquitectura y Sostenibilidad; Planificación Urbana; Rehabilitación y Restauración Arquitectónica, son algunas de las tantas preparaciones, destinadas a incentivar un planteamiento de entornos humanos más sostenible, en las áreas del diseño, la urbanística, la regulación y gestión de los suelos, etcétera. 

Es importante destacar que todos los másters están dirigidos a profesionales de sectores variados, ya sea la economía, la geografía, la sociología, el derecho, las ciencias ambientales, la arquitectura, ingeniería, la biología, entre otros tantos otros. Asimismo, existe la posibilidad de perfeccionarse con cursos de formación continua  y posgrados.

La importancia del desarrollo sostenible para las sociedades
La vida diaria de todas las personas está atravesada por las decisiones que se toman en torno al medio ambiente, y que aunque muchas veces se pase por alto, abarcan el espectro nutricional y sanitario, además de otros, como el desarrollo urbano. 

Es por eso que la formación en perspectiva del desarrollo sostenible es fundamental, contemplando que está destinada a muchos profesionales que, en el futuro, se desenvolverán en el área estatal, política o empresarial. 

El desarrollo sostenible permite generar un cambio de actitud, individual y colectiva, en cuanto a las cuestiones que rigen el crecimiento de las sociedades, y como bien se sabe, la educación es uno de los medios más importantes para la gestación de nuevas ideas, la estimulación de la capacidad crítica, y la aplicación de todas las habilidades incorporadas en un ámbito cuidado y de perfeccionamiento. Es el primer espacio en el que se impulsa la promoción por los derechos humanos y el control ambiental.

Hace ya años hemos sido testigos del crecimiento desmedido y desorganizado de las grandes ciudades. Urbes gigantes que comenzaron a erigirse sin una correcta disposición de los recursos, y por consiguiente, sin la capacidad aprendida para garantizar el correcto abastecimiento de las necesidades básicas de todos los seres humanos. 

Por eso, la educación en desarrollo sostenible apunta a reducir este impacto, poniendo a disposición de la sociedad los conocimientos fundamentales para que, poco a poco, puedan encontrarse soluciones viables y beneficiosas para los individuos y el medio en el que vivimos. 

Una adecuada administración de los recursos, en conjunto con el respeto por las tierras, el fomento por leyes y políticas justas y la preservación de los pueblos y las riquezas naturales, puede llevar a una sociedad más equitativa