Bosque
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Filipinas se ha propuesto mejorar el medio ambiente y combatir el cambio climático a golpe de ley.

El país insular ha aprobado una normativa que obliga a los estudiantes de secundaria y a los universitarios a plantar al menos 10 árboles cada uno para poder finalizar los estudios. De este modo, Filipinas ha formalizado legalmente la tradición de plantar árboles después de la graduación.

Gary Alejano, miembro del partido que aprobó la ley, apoyó su decisión basándose en el gran número de estudiantes que hay en el país y lo beneficioso que será para luchar contra el medio ambiente a nivel global.

«Con más de 12 millones de estudiantes que se gradúan cada año en primaria, casi cinco millones en secundaria y casi 500.000 en la universidad, esta iniciativa correctamente implementada garantizará un mínimo de 175 millones de árboles nuevos al año», explicó el político.

Según la sección filipina de la CNN, los árboles se plantarán en manglares, bosques ya existentes, áreas protegidas, zonas militares, determinados espacios urbanos y antiguas zonas de minería abandonadas.

El Gobierno filipino ha asegurado que se tendrá en cuenta la ubicación, el clima y el terreno para elegir las especies de árboles que se plantarán, además de que darán prioridad a ciertas especies indígenas.

Con esta medida el país quiere concienciar a las generaciones futuras sobre la importancia de cuidar el medio ambiente y fomentar que se sigan creando iniciativas ecológicas similares.

Gracias a esta nueva ley, el país pretende mejorar su situación forestal, pues sus bosques han pasado del 70% al 20% durante el siglo XX. La tala ilegal es uno de los mayores problemas del país, pues esta escasez de árboles aumenta el peligro ante las inundaciones y los deslizamientos de tierra.

Fuente: 20 minutos