A veces la fama llega antes que los propios laureles. Durante décadas, nuestras abuelas han insistido y repetido, hasta la saciedad y de forma monótona, que la clave para una alimentación saludable y equilibrada es lo natural. Para ellas, nada era mejor que lo hecho sin química a base solo de productos «made in» casa. Con este mantra como compañera de viaje, solo era cuestión de tiempo que alguien identificase este nicho y lo aprovechase.

Fue así como los productos ecológicos, basados en la utilización óptima de los recursos naturales y sin rastro de productos químicos de síntesis u organismos genéticamente modificados, se pusieron de moda y se expandieron por el mundo. Porque lo ecológico no es solo lo verde. Productos frescos, charcutería, lácteos, vinos o cervezas, pan integral, cosmética y hasta productos de limpieza son solo algunos ejemplos de un tipo de cultivos cuyo mandamiento principal es respetar sobre todas las cosas el medio ambiente, favoreciendo la biodiversidad y el equilibrio ecológico a través de diferentes prácticas. Y aunque puede parecer limitado a ciertos campos, lo cierto es que en los supermercados de El Corte Inglés se pueden encontrar más de 800 diferentes que tienen como nexo y característica común que van de la tierra casi a las manos del consumidor. Pero hay más, mucho más.

Leer noticia completa

Fuente: La Voz de Galicia