El planeta Tierra es el único conocido en el que la raza humana puede vivir. Todos los demás planetas resultan hostiles para nosotros. Existen un gran número de proyectos espaciales que tienen como objetivo buscar vida inteligente en el espacio exterior o, simplemente, una serie de recursos, como podría ser el agua, que nos permitan vivir fuera de la Tierra. Con toda esa obsesión espacial y esa fantasía de progreso, parece que hemos olvidado lo más importante de todo: que las condiciones ideales que se dan para que los seres humanos podamos vivir ya se dan en nuestro planeta. Es por eso que es vital que seamos capaces de cuidar y conservar lo que tenemos.

Nuestras acciones, sustentadas en el sistema económico capitalista de constante crecimiento tienen su eco en la sostenibilidad del planeta. El cambio climático, la contaminación de las aguas, la deforestación y la desertificación de los bosques, las emisiones a la atmósfera de CO₂… todos estos procesos son impulsados y acelerados por el Hombre. Si queremos que la Tierra resista en el tiempo y siga siendo un ecosistema habitable debemos tomar medidas que ayuden a preservar algo que para nosotros es fundamental, pero que en la inmensidad del universo resulta algo insignificante.

Cada uno de nosotros, como seres individuales, tenemos poca incidencia en lo que a este planeta pueda ocurrirle, pero la acumulación de pequeñas acciones sí que puede tener un efecto positivo. Una de las acciones que ayudan a conservar el medioambiente es el reciclaje.

La publicidad en favor del reciclaje

En los últimos tiempos han surgido varias campañas publicitarias que tienen la intención de que la sociedad tome conciencia de la situación y emprenda medidas que ayuden a la conservación del planeta. Las campañas de publicidad centradas en el reciclaje hacen referencia principalmente a la reusabilidad que tienen los distintos materiales que utilizamos en nuestro día a día. Buscan que la ciudadanía rehúya de envases de usar y tirar.

El público al que suelen estar dirigidas estas campañas es, en muchas ocasiones, a los niños y jóvenes, que son los que deben interiorizar y empezar a adquirir la costumbre de reciclar. Las personas somos mucho más permeables a los mensajes y a su influencia cuando nos encontramos en nuestras etapas de formación. Es por tanto más fácil conseguir que niños y adolescentes comiencen a reciclar, a que lo hagan personas de 60 años que no han reciclado jamás.

Razones por las que reciclar

El reciclaje conlleva una serie de ventajas que conviene tener en cuenta:

  • Supone un ahorro de energía en la extracción de materias primas y en la elaboración de productos.
  • Permite que se generen menos desperdicios.
  • Reduce la explotación de los recursos naturales.
  • Permite la reforestación de los bosques.
  • Reduce las emisiones de CO₂ a la atmósfera, por lo que ayuda a combatir el efecto invernadero y el cambio climático.
  • Se evita que los residuos acaben en los lugares que no deben, como los ríos y los mares.
  • Los residuos orgánicos se pueden emplear en la creación de abonos naturales, evitando así el uso de fertilizantes químicos.

Reciclando ayudaremos al planeta y, a la vez, nos ayudamos a nosotros mismos y a nuestra descendencia.