La participación ciudadana permite la cooperación de la sociedad en la toma de decisiones de la administración, no substituyendo a la democracia representativa sino complementándola.   Este tipo de participación es fundamental para alcanzar un desarrollo urbanístico sostenible, ya que aumenta la eficiencia de las intervenciones públicas, adecuándose a las necesidades y demandas de los ciudadanos. Así mismo permite anticiparse a ciertas demandas de la ciudadanía, evitando así la conflictividad social.

Tradicionalmente el urbanismo y la ordenación del territorio, a pesar de  afectar a toda la ciudadanía, han sido gestionados fundamentalmente por técnicos y políticos poco permeables a las necesidades y deseos de la población. A pesar de esto hay que decir que gran parte de estos proyectos urbanísticos y de ordenación territorial llevan aparejadas herramientas de participación ciudadana, como es el caso de los trámites de información pública.  El problema es que la participación efectiva de la sociedad es muy baja y se suele limitar a temas privados, no al interés general del ámbito.

La razón de la baja participación pública en estos proyectos se debe  al gran déficit de cultura participativa de nuestro país y  a que las actuaciones de los promotores y redactores se limitan a la normativa vigente, por tanto  sólo a la tramitación pública.

Para evitar esta baja participación, las autoridades deberían aumentar  la conciencia ciudadana y su vinculación al proyecto, creando un consenso amplio y transparente, y no reducirlo a la élite técnica y política.  Con este objetivo, los promotores de los proyectos y planes urbanísticos deberían crear herramientas que permitan una comunicación bidireccional, facilitando el intercambio de información y fomentando la interacción de los agentes con el equipo gestor.

Como hemos visto recientemente se sigue desdeñando la importancia de la sociedad en la toma de decisiones,  siendo un buen ejemplo de las consecuencias de la mala o nula participación pública, el caso de la reurbanización del barrio de Gamonal, ayuntamiento de Burgos.

A pesar de que algunas autoridades prefieren poca o ninguna participación social, se ve un cambio de tendencia a favor de una mayor participación ciudadana. Además el desarrollo de las tecnologías de la información  y comunicación (TIC´s) supone una gran oportunidad para favorecer la interlocución entre la sociedad y las autoridades, facilitando este proceso.

Autor: Jose M. Taboada