La imagen de la ciudad se ha convertido en un pilar básico para el estudio del paisaje urbano.

Hoy en TYS Magazine nos acercamos a la imagen de la ciudad como factor básico para el desarrollo de un paisaje urbano de calidad.


Las ciudades pueden causar un placer a la vista, como una obra arquitectónica. El diseño urbano es un arte temporal percibido en grandes lapsos de tiempo, pero esta percepción no es aséptica ya que el observador es parte del entorno e interactúa con el mismo.

La población es una parte tan importante de la ciudad como el espacio construido, ya que la sociedad moldea cada día la ciudad con su actividad cotidiana.

La imagen de la ciudad se relaciona con su contexto, vinculándolo con nuestros recuerdos, nuestra cultura y nuestras experiencias. Por esta razón, la visión de la ciudad no es completa, más bien es fragmentada o parcial, distorsionada por el modo que tenemos de ver el mundo.

Existen multitud de variables que alteran nuestra percepción tales como la educación, cultura, estado de ánimo o incluso las condiciones climatológicas. Además cuando valoramos la imagen de la ciudad se tienen en cuenta todos los sentidos a pesar de predominar el sentido de la vista.

A la ciudadanía le cuesta definir la imagen de ciudad y más aún los factores que determinan la buena calidad urbana, aunque fácilmente podrían citar los elementos o variables que la reducen, como es el caso de suciedad, la monotonía arquitectónica, contaminación, etc.

Para determinar la imagen de la ciudad es fundamental determinar las variables que permiten alcanzar una buena calidad visual a una urbe. Uno de los factores definitorios de la calidad visual de una ciudad es la “legibilidad” del espacio urbano. La estructuración e identificación del entorno es fundamental para la actividad diaria de la población urbana.

Ciudad de Singapur

Ciudad de Singapur vista desde el río

La ciudadanía para circular y realizar sus actividades necesita apoyarse en referencias, dando sensación de seguridad. La referencias urbanas (edificios emblemáticos, parques, plazas, o diseños urbanos legibles) permiten a la población situarse en la trama urbana, facilitando su movilidad y dando una sensación de seguridad. La sensación de perderse en una ciudad donde no existan referencias o sean confusas es una de las peores imágenes que puede dar una ciudad.

A pesar de la capacidad adaptativa del ser humano de interpretar nuestro entorno (ciudad), la imagen nítida de una ciudad mejora la experiencia y la facilidad de movimientos. Por el contrario una transición armoniosa del centro a la periferia, o de un casco histórico a un ensanche contemporáneo favorece la experiencia humana.

Volviendo a la imagen de ciudad, a los diseñadores urbanos y urbanistas no les interesan la visión urbana de cada individuo, sino la imagen colectiva y los puntos coincidentes de los distintos grupos  sociales.

La imagen urbana según Kevin Lynch se conforma por medio de la identidad, estructura y significado.

Identidad

La imagen urbana eficaz debe ser fácilmente identificable y por tanto distinguirse respecto a otras tramas urbanas o ciudades. Tiene que tener elementos que le aporten personalidad y que diferencien el ámbito de su entorno.

Estructura

En segundo lugar esta imagen urbana tiene que existir una relación entre el espacio construido y los observadores (población).

Significado

El espacio construido tiene que poseer cierto significado para el observador, tanto funcional como emotivo. Los significados que le da población son tan diversos, que su análisis es una tarea compleja.

Si quereis saber más sobre la imagen de la ciudad aquí podeis conseguir el libro de Kevin Lynch, La imagen de la ciudad.

Autor: Jose Taboada