Si continúan las emisiones en países que dependen del turismo de arrecifes (como México) podrían perder el 90% de sus ingresos del turismo de arrecifes de coral y en algunas naciones de la África occidental perderían el 85% de los ingresos de la pesca (descenso de la población de peces).

 


Esta información se desprende del estudio “Los impactos esperados del cambio climático en la economía oceánica” publicada en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP25) en Madrid.

Los países que dependen particularmente del turismo de arrecifes de coral (Egipto, Indonesia, México, Tailandia y Australia) podrían ver un recorte de ingresos del 90%.

Advierte, en este sentido, de que incluso si se toman medidas para disminuir las emisiones de carbono, aún se espera que la industria sufra pérdidas económicas de hasta un 66%.

En este informe sobre el cambio climático estima que las disminuciones inducidas por el clima en la salud de los océanos le costarán al mundo 428 mil millones de dólares por año para 2050 y 1,98 billones de dólares por año para 2100.

Según el estudio, la magnitud y la desigualdad de estas pérdidas son muy sensibles a las futuras emisiones de gases de efecto invernadero en todos los sectores de la economía vinculada a los océanos, como la pesca o el turismo.

Las pérdidas por el cambio climático aumentan exponencialmente en escenarios de emisiones cada vez más severos. La capacidad de la maricultura para ser un sustituto viable de la disminución de las pesquerías de captura también se ve disminuida bajo futuros climáticos cada vez más severos. Finalmente, la magnitud de las pérdidas en el turismo marino y costero aumenta dramáticamente bajo escenarios de emisiones cada vez más severos. En todos los casos, estos impactos son especialmente pronunciados en los países tropicales en desarrollo, que han contribuido menos al aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero. Por lo tanto, será responsabilidad de las naciones más industrializadas asumir un papel de liderazgo para frenar las emisiones y reducir los impactos del cambio climático en la economía oceánica.

En las conclusiones de dicho informe establece la urgencia de tomar medidas para frenar las emisiones de carbono a escala mundial, además de un planteamiento adaptativo a la gestión de los recursos oceánicos. Dado que los impactos del cambio climático difieren según el país y el sector, las posibles soluciones serán específicas del contexto.

Fuente: https://www.oceanpanel.org/