Reducir la contaminación del aire parecía una tarea imposible pero las imágenes satelitales revelan lo contrario. Durante las últimas semanas se está produciendo una marcada caída en los niveles globales de dióxido de nitrógeno en el mundo.

Los últimos datos satelitales recogidos por la Agencia Espacial Europea, NASA y otras instituciones han mostrado una mejora drástica en la calidad del aire. Los niveles de contaminación del aire se han desplomado en la mayor parte del mundo desarrollado a medida que las autoridades iban imponiendo cierres de empresas y restricciones al movimiento de personas a raíz del brote de COVID-19.

Asia

A día de hoy tan solo los Países Bajos y Suecia continúan con su actividad normal pero los efectos del frenazo económico ya son visibles en el medio ambiente. El cielo se ha despejado en Europa, algo que ya ocurrió semanas atrás en las principales regiones industriales de China, el primer país afectado por la pandemia. 

La mayoría de las partículas nocivas provienen de la combustión de combustibles y procesos industriales, por lo que el aire se ha vuelto mucho más limpio. Esto resulta especialmente visible en las grandes ciudades y regiones cargadas de fábricas y centrales térmicas.

En China, el consumo de carbón en las centrales eléctricas disminuyó un 36% y las cancelaciones de vuelos disminuyeron los volúmenes de la aviación global de pasajeros en un 10%.

La NASA publicó una imagen en la que comparaba varias imágenes de satélite con un rango de fechas del 1 al 20 de enero y del 10 al 25 de febrero. En ellas se podía ver que la reducción de la contaminación es evidente. «Esta es la primera vez que veo una caída tan dramática en un área tan amplia como consecuencia de un evento específico», dijo Fei Liu, investigadora de calidad del aire en el Goddard Space Flight Center de la NASA.

Liu señala que la crisis económica también provocó una caída en los índices de dióxido de nitrógeno (NO2) en varios países, pero la disminución fue gradual, no como ahora. 

 


Europa

El satélite Copernicus Sentinel-5P ha mapeado recientemente la contaminación del aire en Europa y China y ha revelado una caída significativa en las concentraciones de dióxido de nitrógeno, coincidiendo con las estrictas medidas de cuarentena.

Italia y España han sido los países europeos más afectados por la enfermedad causada por el nuevo coronavirus. Por lo tanto, la caída medida en los óxidos de nitrógeno o NOx no es una sorpresa, ya que la actividad económica y el transporte son mínimos debido a que los gobiernos están tratando de frenar la propagación de COVID-19.

Concentraciones de dióxido de nitrógeno sobre Francia
ariaciones en la contaminación del aire sobre Francia. Fuente: ESA

Las imágenes satelitales muestran las concentraciones de dióxido de nitrógeno del 14 al 25 de marzo de 2020, en comparación con el promedio mensual de concentraciones de 2019.

A medida que pasa el tiempo, los datos se vuelven más fiables. Los científicos hacen ajustes para excluir el efecto de otros factores como el clima y los eventos únicos.

Las imágenes satelitales muestran las concentraciones de dióxido de nitrógeno del 14 al 25 de marzo de 2020. Estas imágenes se compararon con el promedio mensual de concentraciones de 2019.

Concentraciones de dióxido de nitrógeno sobre España
ariaciones en la contaminación del aire sobre España. Fuente: ESA

Los científicos del Instituto Meteorológico Real de los Países Bajos (KNMI) han estado utilizando datos del satélite Copernicus Sentinel-5P para monitorear el clima y la contaminación en Europa.

La caída porcentual en las concentraciones de dióxido de nitrógeno puede diferir algo de la caída en las emisiones

Los cambios en lugares como el Reino Unido, donde se están implementando medidas estrictas con un retraso en relación con otros estados europeos, aún no se han determinado. Pero las lecturas iniciales apuntan en la misma dirección. Los niveles de dióxido de nitrógeno en Londres, Birmingham, Bristol y Cardiff parecen estar en dos tercios o incluso la mitad de donde estaban antes de la pandemia.

Concentraciones de dióxido de nitrógeno sobre Italia
Variaciones en la contaminación del aire sobre Italia. Fuente: ESA

EE.UU

Por su parte, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha insinuado que los bloqueos se podrían reducir dentro de dos semanas para que las personas vuelvan a trabajar. Pero actuar demasiado temprano empeoraría las cosas ahora, cuando el país tomó la delantera en casos confirmados de coronavirus.

El mapa satelital Sentinel-5 Precursor de los EE. UU demuestra esta tendencia. El aire es más limpio donde hay más distanciamiento social y cierres de fábricas.

El cambio es posible. Green Deal

Científicos y activistas piden desde hace tiempo abordar la calidad del aire de manera sistemática e invertir a largo plazo. El cambio climático y la degradación del medio ambiente son una amenaza existencial a la que se enfrentan Europa y el resto del mundo.

Para superar estos retos se pone en marcha el Pacto Verde Europeo o Green Deal. La idea es conseguir una economía limpia, con cero emisiones, y proteger nuestro hábitat natural para mejorar el bienestar de las personas, de las empresas y que tome el liderazgo en la acción climática en todo el planeta.

La crisis del COVID-19 va a modificar nuestra manera de interconectar e interactuar por lo que surgen nuevas oportunidades para desarrollar los principios Green Deal. Seguro decir que más personas podrán teletrabajar y quizá también haya una manera de revisar la industria aérea y aeroespacial. 

Por su parte, las empresas del sector industrial, un gran contaminante actualmente, esperan rescates y regresar exactamente donde estaban. Quizá también sea esta una buena oportunidad para repensar en nuestros modelos industriales…