La Comisión Europea (CE) ha propuesto hoy cobrar a la aviación internacional por el CO2 que emite en el espacio aéreo europeo a partir de enero, pero ha incluido algunas excepciones.

La propuesta de la CE, que obliga a adaptar el sistema europeo de comercio de emisiones, se produce después de que la Organización de la Aviación Civil Internacional (OACI) se comprometiese a cerrar un acuerdo global para reducir las emisiones de este sector en 2016, que entraría en vigor en 2020.

Entre las excepciones figura que esa tasa solo se aplicará al espacio aéreo europeo y que no se aplicará a los países en desarrollo que emitan menos del 1 % de las emisiones globales de la aviación.

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