Para los que todavía no lo sepan, el conocido como carnaval mágico se celebra en Galicia, la tierra de las meigas. Esta región, situada en el noroeste de España, posee un rico folclore y unas tradiciones centenarias que han transcendido más allá de sus fronteras.

Al carnaval en Galicia se le conoce con el nombre de Antroido o Introido
entre otras denominaciones y es una celebración de larga tradición popular en toda la comunidad pero sobre todo en la provincia de Ourense.

La importancia de esta fiesta en la cultura gallega es tal que se siguió celebrando a pesar de la prohibición impuesta por el dictador Francisco Franco. Este veto comenzó ya en plena Guerra Civil y se mantuvo al terminar la contienda hasta el final de la dictadura (1939-1975).

En Galicia se siguió celebrando el carnaval a pesar de la prohibición impuesta durante la dictadura franquista.

Hoy en día son nueve los carnavales gallegos que exhiben con orgullo la calificación oficial de “Fiesta de Interés Turístico”. Además, ya son 175 los municipios que declararon festivo el Lunes o Martes de Carnaval o el Miércoles de Ceniza. Estamos, por tanto, ante uno de los carnavales más famosos de España.

El triángulo mágico del carnaval gallego

En el mapa que hay sobre estas líneas, editado por Turismo de Galicia, se representa la geografía del “entroido” en Galicia y aunque esta fiesta es celebrada en cada rincón de la región, es especialmente importante en los municipios señalados.

No es casual que de los 15 carnavales más famosos de Galicia, 11 se encuentren en la provincia de Ourense ya que en esta provincia se vive de un modo especial. Destaca en particular el espacio ocupado por en triángulo imaginario que conforman los municipios de Xinzo de Limia, Laza y Verín donde se vive un entroido fascinante y místico. Estamos en el epicentro del carnaval mágico.

El triángulo mágico del carnaval gallego lo forman Xinzo de Limia, Laza y Verín.

Desde TYS Magazine os recomendamos acudir a ver este espectáculo de color, sonidos y sabores pero eso si… conviene ir disfrazado para ser uno más de la fiesta. Sin disfraz uno corre el riesgo de sufrir unos latigazos, de que le echen harina o hormigas vivas o de tener que invitar a una ronda de vinos tal y como marca la “ley”.

Los personajes del entroido

Cigarróns

Son típicos de carnaval de Verín. Su traje puede llegar a pesar hasta 25 kilos. Está compuesto por una máscara de madera hecha y decorada a mano en la que resaltan las cejas, las mejillas, el bigote y lo más importante una descarada sonrisa. Acompañan su traje con una faja y un cinturón con ‘chocas’ (cencerros). Visten medias blancas y, tradicionalmente, llevaban corbata roja. La leyenda dice que los cigarrones eran los cobradores de impuestos que acosaban a los vecinos para obtener el dinero.

Peliqueiros

Similares a los anteriores, estos personajes son típicos del carnaval de Laza. Los peliqueiros llevan una máscara cubierta por la parte posterior con una piel y un traje compuesto por chaqueta, pantalón, zamarra y cencerros, además de otros accesorios. Los peliqueiros corren de parte a parte del pueblo imponiendo ley. Su origen no está claro, lo que sí se conoce es que su nombre viene de la piel que llevan detrás de la careta.

Pantallas

Esta imagen, realizada por Alfredo Miguel Romero, nos muestra a un grupo de pantallas recorriendo las calles de Xinzo de Limia, de donde son características. Este personaje aparece el domingo previo al carnaval durante el denominado “Domingo Corredoiro” haciendo ruido y golpeando dos vejigas de vaca. Su máscara o pantalla contiene la imagen de la cara del demonio con cuernos. El traje está formado por camisa y calzones largos blancos, capa roja o negra, pañoleta, polainas negras, zapatos negros y faja roja de la que cuelgan los cencerros.

Vellarróns

Se trata de una antigua máscara propia del carnaval de Castrelo de Cima, en el ayuntamiento ourensano de Riós, que ahora se está recuperando. Los vellarróns llevan una máscara de cartón duro y un traje con lazos de colores muy vivos acompañado de un llamativo calzón. Suelen salir en grupo por las aldeas vecinas para pedir dinero o comida y organizar luego una comida para el grupo.

Mázcaras

La imagen, realizada por Alfredo Miguel Romero, se puede ver a las mázcaras por las calles de Manzaneda, de donde son características. En su disfraz destaca el gran sombrero con llamativas cintas de colores al que acompañan un bastón, polainas blancas, puntillas de toda clase de colores, una mantilla de flores cruzada y las ruidosas chocas en la cintura . Bailan y bailan y bailan sin parar, acompañados del Toro, el Torero y el Oso, otros personajes típicos de este carnaval.

Boteiros

Los boteiros son los protagonistas del carnaval de Viana do Bolo. En la imagen superior (autor: Alfredo Miguel Romero) los podemos ver ataviados con su máscara negra y dando brincos sobre una pértiga llamada “monca”. Sobre la cabeza llevan la llamada pantalla, un ornamento de vivos colores que va sujeto a la cabeza. Además, la vestimenta del boteiro está también compuesta por otras tres piezas: unos pantalones de raso rojo, unas polainas y una vistosa camisa confeccionada a partir de una camiseta de felpa, sobre la que se cosen cintas rizadas de seda o raso que forman vistosos dibujos de colores, empleándose en ella más de 1.000 metros de cinta. El cinto está hecho de cuero forrado de tela y doce encerros que tintinean con cada salto. Su misión es abrir paso a los Foliones mientras da vistosos saltos.

Xenerais do Ulla

Estos personajes, característicos de la comarca del Ulla, entre las provincias de Pontevedra y A Coruña , van disfrazados con vestimentas militares de época y otros adornos también en los caballos. Acompañados de abanderados, coros y comparsas, los Xenerais do Ulla recorren las parroquias de la zona y representan diversas escenas, conocidas como atranques o altos. Estos atranques consisten en un enfrentamiento dialéctico por parejas en el que se hace burla de asuntos sociales de actualidad. 

Así pues, resulta más que recomendable una visita a Galicia durante los próximos carnavales dónde además de disfrutar de una cultura única, podremos degustar su magnífica gastronomía o recrearnos con sus increíbles paisajes.