Encarecer el uso del vehículo privado y abaratar el del transporte público. Esta es la fórmula de la Generalitat de Cataluña para reducir el problema de la contaminación atmosférica que afecta a Barcelona y su área metropolitana. El Ejecutivo catalán aprobó ayer un plan para la mejora del aire en el que se incluye la reducción de un 50% en el precio del transporte público y un aumento del 25% en los aparcamientos municipales y de los peajes que dan acceso a la zona metropolitana.

Las medidas del Gobierno catalán no serán permanentes, sino que solo se aplicarán los días en los que los niveles de partículas en suspensión (PM10) o de óxidos de nitrógeno (NOX) sobrepasen los límites fijados por la Unión Europea para estos contaminantes que provocan enfermedades respiratorias, infartos de miocardio y cáncer de pulmón. Los vehículos más respetuosos con el medio no se verán afectados por la subida de peajes y aparamientos.

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Fuente: www.elpais.com