El Banco Mundial ha reclamado a China que lleve a cabo “cambios integrales” en la gestión de la urbanización del país, que incluya reformas en el uso de la tierra y las finanzas locales, para crear un sistema “eficiente, inclusivo y sostenible”.

En un informe presentado este marte, el Banco Mundial recomienda a China que afronte la degradación del medioambiente y otros problemas causados por la rápida urbanización realizando cambios “sistemáticos en la forma de la distribución de las tierras, las personas y el capital en todo el país”.

En su opinión, la construcción de ciudades con una mayor densidad de población en vez de un mayor tamaño ayudará al país a reducir la congestión del tráfico, la contaminación del aire y el agua, y los costes de mantenimiento de los servicios de infraestructura.

Leer noticia