Ahora que el mundo empieza a moverse de nuevo tras meses de parón a consecuencia de la pandemia de Covid-19 creemos necesario daros algunos consejos que os ayuden a practicar el ecodriving o conducción eficiente.

Una manera de conducir inadecuada puede incrementar el consumo de carburante de nuestro vehículo hasta en un 30%. Para evitar os vamos a dar algunas claves para que vuestra conducción sea más eficiente. Estos tips, además de contribuir a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y otros contaminantes, también nos permitirán ahorrar cientos de euros al año en combustible.

 


Reducir el uso del vehículo

Los vehículos son menos eficientes en lo tocante a consumo de combustible y más contaminante en el inicio de los viajes y en los trayectos cortos. Uno de los motivos es que los convertidores catalíticos (que reducen las emisiones de contaminación del aire) no funcionan correctamente hasta que entran en calor. Los viajes de menos de 5 kilómetros, en general, no permiten que el motor alcance su temperatura máxima de funcionamiento.

Conducir en una marcha correcta

Conducir en una marcha más corta consume más combustible del necesario y genera más recursos. En un vehículo manual, cambiar de marcha tan pronto como el coche se sienta cómodo hacia una marcha más larga nos permitirá ahorrar mucho combustible lo que es sinónimo de ecodriving.

Conducir con suavidad

A la hora de conducir parar y arrancar o los cambios bruscos de ritmos son mucho menos eficientes y más contaminantes que conducir a una velocidad constante. Conviene mantener una buena distancia del coche de delante para que podamos anticipar el flujo de tráfico. Esto evita la aceleración y el frenado frecuente y la consiguiente pérdida de combustible. También es mucho más seguro.

Minimizar el combustible gastado en ralentí

La mayoría de los coches no necesitan un calentamiento previo antes de salir. Esto es una pérdida de combustible. Una vez en la carretera conviene reducir al mínimo desperdicio de combustible en ralentí  por lo que es interesante apagar el motor si el coche se detiene de una manera prolongada (los nuevos vehículos ya lo hacen de manera automática). Al estar el motor apagado se ahorrará más mientras que el desgaste neto del motor de arranque y batería al hacer esto es insignificante.

No acelerar en exceso

A más de 90 km/h el consumo de combustible aumente significativamente. A 110 km/h nuestro coche utiliza hasta un 25 % más de combustible de lo que lo haría a una velocidad de crucero a 90 km/h. Si nuestro vehículo está equipado con control de crucero, usarlo durante la conducción en carretera nos ayudará a mantener una velocidad estable, lo que permitirá ahorrar combustible y por tanto practicar una conducción eficiente o ecodriving.

Minimizar la resistencia aerodinámica

Las piezas adicionales en el exterior de un vehículo como las baca, o tener la ventana abierta, aumentan la resistencia del aire y el consumo de combustible, en algunos casos en más de un 20 % a velocidades más altas.

Cuidar los neumáticos del coche

Conviene inflar los neumáticos del vehículo a la máxima presión recomendada por el fabricante y asegurarse de que las ruedas están correctamente alineadas. El cuidado de los neumáticos no sólo reducirá el consumo de combustible sino que también prolonga la vida útil de los neumáticos y mejorar el manejo.

Utilizar el aire acondicionado con moderación

Los aires acondicionados pueden utilizar alrededor del 10% de combustible adicional al estar en funcionamiento. Sin embargo, a velocidades de más de 80 km/h, el uso del aire acondicionado es mejor para el consumo de combustible que tener una ventana abierta ya que esto crea resistencia aerodinámica.

Viajar ligero

Cuanto más peso lleva un vehículo, más combustible consume. Si queremos practicar una conducción ecodriving, es conveniente revisar el maletero y comprobar si todo lo que llevamos en él debe estar ahí.

Mantener el vehículo en buenas condiciones

Mantenga el vehículo revisado haciéndole un mantenimiento con regularidad.