Caminar tramo a tramo por la orilla de algunos ríos de España para dar con los mejores bosques de ribera, los cauces menos o nada alterados y los hábitats donde nutrias y peces autóctonos disfrutan de una buena calidad de las aguas. Este es el modus operandi de un proyecto emprendido por Ecologistas en Acción que tiene un objetivo claro: identificar esos ecosistemas casi prístinos para declararlos y protegerlos como “reservas naturales fluviales”. Ya hay un trabajo hecho, el de la Propuesta de catálogo nacional de reservas fluviales realizado por el Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (Cedex), que quienes trabajan a pie de río consideran insuficiente.

“No tiene sentido que la cuarta cuenca más grande, la del Guadiana, solo cuente con una propuesta de declaración, la del río Guadarranque, en Extremadura”. Raúl Urquiaga, responsable del proyecto de Ecologistas en Acción Reservas naturales fluviales, incluido dentro de la concesión de ayudas para este año de la Fundación Biodiversidad, hace este comentario tras la experiencia que da “espiar” durante este verano 25 ríos poco o nada alterados de la cuenca del Guadiana. “De cada cauce elegido, recorremos al menos entre 500 metros y un kilómetro y tomamos fotografías y recogemos datos e información sobre la vegetación, la estructura del bosque de ribera y su grado de cobertura, las especies que los habitan, tanto por avistamiento y audición como por seguimiento de rastros y, claro, si hay alguna alteración en forma de captación, vertido o infraestructura en dominio público”, precisa Urquiaga.

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Fuente: www.elpais.com