En el artículo de hoy queríamos hablaros de la importancia de cuidar y preservar las zonas verdes y los espacios naturales cercanos a nuestras ciudades. Los espacios naturales impactan en nuestro desarrollo personal, en el medio ambiente e incluso contribuyen a reducir la mortalidad.

Según los últimos datos publicados por el INE, en España somos 46,94 millones de personas de los cuales aproximadamente el 80% viven en una ciudad según datos del Banco Mundial. A la luz de estos datos resulta evidente que el árbol urbano desempeña un papel fundamental como generador de bienestar: mejorando la calidad del aire y el microclima urbano, amortiguando los ruidos, regulando la temperatura, dando sombra, mejorando el paisaje urbano, etc. En definitiva, nos proporcionan múltiples de beneficios que contribuyen a mejorar nuestra calidad de vida en la ciudad.

 


Os vamos a dar cuatro razones por las cuales los espacios naturales y zonas verdes de los entornos urbanos son tan importantes y por qué necesitamos protegerlos y ampliarlos a medida que las urbes van creciendo.

  1. Son el hábitat de vida la silvestre
    Imaginad que un día salís de viaje y cuando regresáis no tenéis casa. ¿Qué harías? ¿A dónde irías? Este razonamiento es para que nos podamos poner en la piel de la fauna salvaje que vive en las áreas urbanas. A medida que las ciudades crecen, esos espacios naturales se vuelven cada vez más importantes para la vida silvestre local. Además. también son una excelente manera de enseñar y educar sobre el medio ambiente local.
  2. Control del agua de lluvia y gestión de inundaciones.
    Estamos viviendo en una época en la que la atmósfera se está volviendo un poco más impredecible debido al cambio climático. Los episodios climáticos extremos va en aumento y proteger el espacio verde también significa proteger nuestras ciudades. Los espacios naturales y las llanuras aluviales absorben las aguas pluviales durante las tormentas extremas. Esto reduce las inundaciones y pone menos estrés en nuestras infraestructuras aunque, como ya os contamos en otros artículos, no todo es culpa del cambio climático.
  3. Conexión con la naturaleza
    Contar con espacios públicos y verdes también es esencial, ya que nos permiten conocer a otras personas y sentirnos conectados, brindándonos al mismo tiempo una sensación de libertad y de espacio más allá de nuestros hogares. Una ciudad debe disponer de una amplia variedad de espacios públicos accesibles a nivel local, como áreas de juegos infantiles para niños y familias, parques locales y zonas tranquilas que nos acerquen a la naturaleza. Las personas que tienen acceso a la naturaleza se sienten menos constreñidas en entornos urbanos.
  4. Aire limpio
    Más gente significa más coches. La contaminación del aire es un riesgo para la salud ambiental que causa condiciones de salud crónicas y agudas. Los árboles eliminan los contaminantes del aire. Nos salvan la vida, así que deberíamos intentar salvar la suya y para ayudaros aquí os dejamos un manual para plantar árboles en zonas urbanas.

El gran desafío de toda ciudad es lograr la adecuada convivencia entre el desarrollo urbano y la naturaleza de nuestras zonas verdes. Ello implica planificar el crecimiento de las urbes de tal modo que las especies vegetales cuenten con el espacio adecuado para establecerse y lograr un correcto desarrollo.

Cuanta más diversidad de especies espontáneas o silvestres tenga un sistema urbano, mayor será su valor.