Tradicionalmente se piensa que la conservación y recuperación de un territorio es tarea sólo de las administraciones públicas. Siendo conscientes que la mayor parte del territorio es de titularidad privada, observamos que es necesario otro tipo de estrategias para garantizar la sostenibilidad del medio y del paisaje. Bajo esta premisa se inscribe la Custodia del Territorio.

La custodia del territorio es un conjunto de estrategias que intenta generar responsabilidades entre propietarios y usuarios para conservar y usar correctamente (sostenible) los recursos y los valores naturales, culturales y paisajísticos.

Los principales actores de la custodia del territorio son los propietarios de los terrenos y las entidades custodias. Las entidades de custodia son organizaciones sin ánimo de lucro, público o privado, que participan activamente en la conservación del territorio y de sus valores mediante distintas técnicas.

La custodia del territorio se plasma en acuerdos voluntarios y mecanismos de colaboración entre propietarios y entidades de custodia para conservar o recuperar el medio natural y el paisaje, corresponsabilizándose de la gestión sostenible de sus recursos y valores.

Aunque los orígenes de la custodia del territorio surgen en Estados Unidos a finales del siglo XIX, en España aparecen por primera vez a finales del siglo XX y formalmente en el año 2000 con la declaración de Montesquieu.

La legislación española, en la ley 42/2007 de biodiversidad y patrimonio natural ha incorporado la custodia del territorio y fija las bases para futuros incentivos fiscales. Este cambio normativo es un claro impulso al empleo de estas estrategias.
Los mecanismos y acciones que utiliza la custodia son tremendamente variados. Van desde las campañas de sensibilización de la población, pasando por la apicultura, agricultura y ganadería sostenibles (aprovechamiento tradicional y/o ecológico), hasta acuerdos voluntarios para la gestión de fincas. Estos acuerdos pueden implicar requisitos legales, la cesión de la gestión de una finca e incluso la adquisición de derechos reales, o la compra de la finca por parte de una entidad de custodia. Existen multitud de acciones enmarcadas dentro de la custodia del territorio:

  • Plantación de cereales y/o leguminosas para la fauna.
  • Limpieza y restauración de caminos rurales.
  • Construcción de charcas.
  • Apoyo del turismo rural y el ecoturismo.
  • Fomento de la agricultura y ganadería tradicional y/o ecológica.
  • Eliminación de especies invasoras.
  • Recuperación de espacios naturales, humedales, ríos, etc.
  • Creación de microrreservas.
  • Concienciación de la población local sobre sus recursos.
  • Protección de especies y su hábitat.

La custodia del territorio a pesar de ser una estrategia poco conocida por la sociedad en general, se está extendiendo por todo el país en los últimos años posicionándose como una buena herramienta para la conservación y recuperación sostenible del espacio. A lo largo de los siguientes artículos desde Tysmagazine os mostraremos ejemplos concretos de este tipo de actuaciones.

Autor: Jose M. Taboada

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