Hoy en día un modelo de negocio rentable también puede ser amigable con el medio ambiente. Para alinear los departamentos o áreas de la empresa en este objetivo, solo se debe plantear en la estrategia general de la compañía. No es una tarea inmediata, pero es posible lograrlo.

Por eso, hoy día es buen momento para darle un giro a la mentalidad de tu negocio y así convertirla por completo en ecológica, y sobre todo, altamente productiva. Toma en cuenta estas seis áreas siguiendo esta guía de consejos prácticos:

  1. Alinea a tu personal a los objetivos verdes

Lo recomendable es que antes de emprender dejes claro a tu equipo de trabajo cuáles serán las prácticas y las metas que se quieren lograr. Esta información es aún más importante si se quiere lograr la formación de hábitos dentro de la organización para que sean amigables con el medio ambiente, o comúnmente llamado “verde”.

Establece con tus socios y colaboradores el límite de máximo de uso de recursos. Por ejemplo: papel de oficina, artículos de plástico, agua y hasta productos de limpieza.

Apagar la luz al salir de una habitación es una práctica muy simple que puede marcar la diferencia y ayudar en gran manera al logro de los objetivos. Así, lograrás una dinámica de trabajo a nivel interno que concuerde con la misión de la organización: ser una compañía 100% pro-ambiente.

2. Cuida el consumo de energía

Uno de los aspectos importantes a tomar en cuenta a la hora de la creación de la estrategia general de tu compañía es realizar una estimación de los gastos operativos. Es decir, contar con una proyección anual en cuanto a consumo de energía, agua y recursos materiales que vas a utilizar. Siempre ten en cuenta el impacto ambiental que todo esto generará.
Uno de los elementos que más consume energía que se deben tener en cuenta en una empresa son: la iluminación, la calefacción, los aires acondicionados, los equipos de almacenamiento de alimentos, las computadoras y los equipos de audio.

  1. Calcula las emisiones de CO2

Calcular el consumo directo de la organización para conocer el porcentaje de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) incluyen desde luz y agua, hasta otros elementos que se emplean para operar como insumos.
Lo más recomendable para llevar a cabo este estudio es buscar ayuda de un experto para que se encargue de evaluar las emisiones que produces y las áreas en donde se puede reducir el impacto ambiental.
Una vez que conozcas el porcentaje de dióxido de carbono (CO2) que producen las operaciones o actividades que realiza tu compañía, podrás tomar acciones en concordancia a los objetivos planteados.

  1. Clasifica tus desechos

La Secretaría de Medio Ambiente para el Desarrollo Sustentable (SEMADES) de Jalisco ha creado una guía sobre cómo separar los residuos en bolsas biodegradables en tres colores: azul, verde y rojo.

En la primera, por ejemplo, se utiliza para depositar basura inorgánica como papel, vidrio, metales y textiles, entre otros. En la segunda, la verde, van los residuos orgánicos como restos de comida, filtros de café o té y servilletas sucias. Mientras que en la tercera, la roja, se desecha todo lo sanitario como jeringas, aceite comestible, colillas de cigarrillo, etc.

  1. Busca proveedores ecológicos

Toma en cuenta los productos y servicios que tu negocio adquiere y realiza una revisión del daño que estos pueden tener al medio ambiente. En esta etapa es importante prestar atención en la formación de hábitos ecológicos tanto para las personas que laboran en tu empresa como para los proveedores. Si consideras que en el mercado no vas a encontrar todo lo que necesitas, te equivocas. Hoy, cada vez más tiendas y negocios sólo comercializan productos ecológicos.
Para identificar los artículos ecológicos o alimentos orgánicos, busca que tengan un distintivo en su empaque que diga si es amigable con el ambiente.

  1. Certifícate como empresa verde

En el caso de la Ciudad de México, el primer paso es acudir a la Secretaría del Medio Ambiente y tramitar la Licencia Ambiental Única para el Distrito Federal (LAUDF). De esta forma, queda garantía del cumplimiento a las mínimas obligaciones ecológicas.
Como siguiente paso, puedes obtener un Sello Verde o Ecológico mediante un estudio del producto o servicio que ofreces. Dicha evaluación la realiza una organización que esté autorizada para emitir certificaciones de este tipo. El costo puede variar, ya que depende del sello que tramites.
El consumo de agua potable y residual, suelo y subsuelo, emisiones atmosféricas, indicadores ambientales, residuos sólidos y peligrosos, ruido y riesgo ambiental, son uno de los puntos que se evalúan para la obtención del certificado ambiental. Recuerda que un certificado es garantía de que tus consumidores están adquiriendo un producto ecológico y que no daña al medio ambiente en ninguna de sus fases de fabricación.

 

 

Descripción del autor: Edith Gómez es editora en Gananci, apasionada del marketing digital, especializada en comunicación online. Se niega a irse a la cama cada noche sin haber aprendido algo nuevo. Le inquietan las ideas de negocio y, más aún, aportar una mirada creativa al pequeño mundo en el que vivimos.

Twitter: @edigomben

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