El diccionario define “Digital Detox” como tomarse un respiro de aparatos electrónicos como ordenadores, móviles o tablets. Esto, aplicado viajar, se trata de realizar una estancia sin interferencias tecnológicas que nos puedan distraer de disfrutar aspectos cotidianos como una buena comida, un bello amanecer, una siesta, un buen paseo … y hacerlo en un emplazamiento cuidado al detalle y ubicado en un entorno privilegiado que nos facilite alcanzar estas experiencias.

Desde hace unos años la tecnología ha entrado en nuestras vidas con paso firme, pero del uso al abuso hay un paso. Muchas personas sienten que les está ahogando y si un día se olvidan el móvil en casa, pasan la jornada con ansiedad y deseando regresar para ver cuántos whatsapp tienen sin leer. Hay quien anda por la calle escribiendo mensajes en el teléfono y quien sale apresuradamente de su ducha matutina porque ha oído un sonido que podría ser el email que tanto espera.

Existen ya alojamientos pioneros que ofrecen paquetes de “desintoxicación digital”. En su mayoría se trata de pequeños hoteles muy exclusivos o resorts de lujo ubicados en plena naturaleza y dirigidos a un público de alto poder adquisitivo. Muchas veces siguen la estética Feng Shui, su arquitectura busca la integración con su entorno y ofrecen servicios y actividades relacionados con el cuidado del cuerpo y la mente. Un ejemplo, es el Post Ranch Inn en California (en la fotografía inferior).

Fuente: www.huffingtonpost.es/joseba-cortazar/desintoxicacion-digital

Fuente: www.huffingtonpost.es

Los alojamientos digital detox son una respuesta a una necesidad de escapar de un sector que sufre un exceso de “hiperconectividad” sobre todo por motivos relacionados con el trabajo. Por tanto, es entendible que el fenómeno haya surgido en California para satisfacer la demanda de altos cargos y directivos que trabajan en compañías de Internet.

Pero si no puedes dejar de mirar tu móvil ni un instante, te vuelves loco cuando te quedas sin cobertura, revisas todo el tiempo tus emails, tienes la necesidad de darle al me gusta en cuanto pisas un restaurante, fotografiar lo que vas a comer para subirlo a Instagram y dejar tu opinión en las redes sociales, entonces, ERES UN CANDIDATO PERFECTO.

Así como cada vez hay más personas que buscan hoteles con conexión wifi, también las hay que buscan todo lo contrario: “retiros espirituales” donde desconectar del mundo y olvidarse de todo.

6 Hoteles para hacer “Digital Detox” y apagar el móvil:

Vincci Selección Buenanavista Golf & Spa, Tenerife. La cadena Vincci es la primera que ofrece en España packs de “Digital Detox”. Te recibirán con un zumo depurativo y tendrás que desprenderte de todos tus aparatos electrónicos (móvil, mp3 y mp4, ordenador, radio, Tablet…). No te preocupes, cuando te vayas te los devolverán. En la imagen de cabecera puedes ver sus isntalaciones.

The Westin, Dublín, Irlanda. Incluye un masaje relajante en el cuarto, una guía para descubrir la ciudad sin tener que echar mano dela tecnología y una caja fuerte en la que depositar tus aparatos electrónicos.

Palm Island Resort, San Vicente de las Granadinas, Caribe. No hay televisión ni teléfono ni conexión a internet en las habitaciones y de las palmeras en la playa cuelgan cartelitos en los que pone “Shhh”.

Jongomero Safari Camp, Tanzania. Está tan aislado que no tendrás cobertura en el móvil, no hay wifi y olvídate de la televisión.

La Senda de los Caracoles Spa, Segovia. Hotel rural con spa con masajes, aromaterapia y una gastronomía de campeonato en un entorno natural espectacular.

Three Camel Lodge, Desierto del Gobi, Mongolia. Olvídate de comunicarte con nadie porque el punto de conexión a una red de wifi más cercano está a más de 400 km.

En España debemos tener en cuenta que ya contamos con el turismo rural que es una modalidad que fomenta esta desintoxicación digital. Hay alojamientos que ya no tienen cobertura dado su situación aislada y que no tienen televisión.

Es una forma más de diferenciarse de otros destinos y adaptarse a las nuevas tendencias.

Fuentes: www.vinccihoteles.com /www.huffingtonpost.es

Autor: Leonor Lorenzo Abalo