Calentamiento global, miles de especies de animales en peligro de extinción, fenómenos climatológicos extremos cada vez más frecuentes, olas de calor intensas y a destiempo, el deshielo, mayor nivel de los océanos… Estas son solo algunas de las consecuencias del cambio climático al que nos enfrentamos cada día.

Nuevas enfermedades, mayores costes para la sociedad y dificultades en la economía son algunos de los resultados negativos directos de las problemáticas mencionadas justo arriba. Sin embargo, es complicado saber qué acciones se pueden realizar de forma individual para intentar frenar este cambio.

Aquí entra en juego la energía solar, una forma de aprovechar la radiación del sol en forma de luz, calor o rayos ultravioletas. Un recurso que además es ilimitado y renovable, además de silencioso. Y lo mejor de todo, no perjudica al medio ambiente y no contribuye al calentamiento global porque no produce gases con efecto invernadero. A través de la instalación de placas solares se puede generar electricidad de forma limpia.

Actividades diarias con la energía del sol

Hemos hablado de la importancia de intentar utilizar, en la medida de lo posible, energías limpias y renovables como la solar podría ayudar a frenar el cambio climático. Y esto podremos hacerlo en nuestro día a día en actividades cotidianas. Además, cada vez es más común la instalación de placas que funcionan con los rayos del sol en casas particulares o comunidades de vecinos.

Si realmente esta medida se implantase de forma común en la sociedad, podría revolucionar cualquier sector. Por ejemplo, podría plantearse utilizar la energía solar en sectores rutinarios como el transporte público y en muchos otros ámbitos.  De la misma manera, la instalación de placas solares se utiliza cada vez más para el autoconsumo y para la generación de electricidad de hogares.

Pero, ¿realmente sería sostenible una sociedad que utilizase solamente este tipo de energía? Es cierto que el sector de la energía solar y las placas solares está cada vez más en auge y que cada vez es una alternativa más segura. Por lo que podría llegar a ser en un futuro una opción sostenible.

Energía solar en el sector industrial

Como comentábamos, la sociedad se ve afectada por el cambio climático y el uso de energías no renovables. Pero, ¿realmente sería útil utilizar placas solares en la industria? Apostar por la energía solar en este sector supone grandes ventajas como el ahorro económico, competitividad, contribución con el medio ambiente y reducir costes.

Instalar placas solares para producir energía con la que llevar a cabo la actividad económica conlleva grandes ventajas y beneficios para cualquier empresa. Por tanto, si gran parte de las empresas utilizaran este tipo de energía en su producción se podría reducir notablemente la producción de CO2, reduciendo así la contaminación.

El clima en España es ideal para potenciar esta fuente de energía, siendo una fuerte alternativa para las empresas. Es cierto que en un principio suponen una inversión económica bastante alta, pero que recompensa con el ahorro económico y la amortización a medio y largo plazo. Quizá otro gran inconveniente de este tipo de energía es el gran volumen de espacio que se necesita para instalar las placas solares. Sin embargo, supone un coste reducido a la hora de mantener y suponiendo un mayor ahorro de cara a las empresas.