Dos semanas después de que 175 representantes gubernamentales se congregaran en Nueva York para firmar el histórico Acuerdo de París sobre Cambio Climático, los líderes se reúnen en la ciudad de Washington para promover acciones concretas que hagan realidad el acuerdo.

Líderes de los Gobiernos nacionales y locales, la sociedad civil, los círculos académicos y el sector privado participan el 5 y 6 de mayo en la Cumbre de Acción Climática de 2016, (i) un evento de alto nivel patrocinado por varios asociados, que incluyen al presidente del Grupo Banco Mundial, Jim Yong Kim; el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, y el enviado especial del secretario general de la ONU para las Ciudades y el Cambio Climático, Michael Bloomberg.

Si bien los desafíos de la lucha contra el cambio climático abarcan a numerosos sectores y requieren acciones en múltiples frentes, entre ellos la agricultura y la energía, el transporte es un área crucial para reducir la huella de carbono del mundo.

“Vamos a esbozar aquí, en esta conferencia, los principios fundamentales de un plan para transformar los sistemas de transporte en el mundo”, dijo el presidente Kim durante su alocución en la apertura del encuentro.  “Lo hemos llamado ‘movilidad sostenible para todos’, lo cual significa trasladar a las personas y las mercancías de una manera accesible, eficiente y segura para ayudar a reducir la pobreza, disminuir las emisiones y aumentar la capacidad de adaptación al cambio climático”.

La Dra. Hakima El Haite, ministra encargada de Medio Ambiente del Reino de Marruecos, habló en nombre de la presidencia del vigésimo segundo periodo de sesiones de la Conferencia de las Partes (CP 22). Señaló que “se necesitan Gobiernos que tengan una visión acerca del transporte, se necesita innovación y se necesitan acciones en este sector, al igual que cualquier otro sector que sea responsable de las emisiones de gases [de efecto invernadero]”.

“Deberíamos establecer el vínculo entre el transporte sostenible y las contribuciones determinadas a nivel nacional  de los países ya que el 70 % de las CDN incluyen el transporte (…)”, señaló El Haite. “Deberíamos establecer el vínculo entre el transporte sostenible y la visión completa de la transformación de la sociedad, y los objetivos del Acuerdo de París sobre Cambio Climático”.

No seguir haciendo lo mismo de siempre

Hoy en día, el transporte representa casi una cuarta parte de las emisiones de gases de efecto invernadero mundiales derivadas de las fuentes de energía. Si la población mundial aumenta a 9600 millones de personas para 2050 como se espera, seguir haciendo lo mismo de siempre provocar que las emisiones del transporte aumenten al 33 % y el número de vehículos en las carreteras se duplique a 2000 millones a fines de 2030. Esto también representará una amenaza para la seguridad vial, dado que los accidentes de tránsito ya causan una cifra de 1,3 millones de muertes anuales y provocan lesiones a aproximadamente 50 millones de personas en todo el mundo. La falta de seguridad en los caminos tiene, además, un costo para los países de hasta el 5 % de su producto interno bruto (PIB), afectando principalmente a los más pobres.

“Podemos y debemos entrar en una nueva era de la movilidad. Ya existen las tecnologías necesarias para reducir significativamente la huella del transporte y para que el transporte sea accesible para todos”, dijo Denis Coderre, alcalde de Montreal, Canadá. “La nueva red ecológica de transporte público eléctrico propuesta para la región de Montreal es un ejemplo de lo que se puede hacer. Para ampliar estos proyectos, debemos unirnos en torno a una visión y objetivos claros”.

Los países en desarrollo, que aún enfrentan un gran déficit de infraestructura para el transporte, tienen la oportunidad de dar un salto desde el transporte que depende del automóvil a la adopción de estrategias de transporte multimodal que reduzcan la contaminación, el consumo de energía y la congestión y, al mismo tiempo, aumenten la seguridad vial e impulsen el crecimiento económico. Pero tienen que tomar estas decisiones ahora, ya que las inversiones en transporte actuales determinarán los patrones de movilidad y las emisiones de gases de efecto invernadero del futuro.

Cuatro áreas de acción

Hacer que la movilidad sea más sostenible se traduce en sistemas de transporte más accesibles, eficaces, seguros y con capacidad de respuesta al clima. Estas cuatro áreas de acción ya están incorporadas en los Objetivos de Desarrollo Sostenible y en el Acuerdo de París sobre Cambio Climático. Y muchos países ya están implementando proyectos que tienen como meta llevarlas a cabo.

En Río de Janeiro, por ejemplo, el Grupo Banco Mundial está ayudando al Gobierno a modernizar y hacer más ecológico el sistema ferroviario de la ciudad mediante el financiamiento de más de 100 nuevos trenes eficientes desde el punto de vista energético para mejorar los servicios y reducir el tiempo de viaje de las familias de ingreso bajo que viven en los suburbios. Esto aumentará el acceso de las personas a puestos de trabajo, escuelas y centros de atención de salud, y ayudará a que se eviten unas 93 700 toneladas de emisiones de gases de efecto invernadero, lo que equivale a sacar de las carreteras unos 25 000 automóviles de pasajeros de gasolina al año.

Y en el tema de la seguridad vial, el Grupo Banco Mundial apoya plenamente el Decenio de Acción para la Seguridad Vial de las Naciones Unidas (2011-2020), que tiene como objetivo reducir a la mitad las muertes y lesiones causadas por accidentes de tránsito y salvar 5 millones de vidas para 2020. El Servicio Mundial para la Seguridad Vial (i) de múltiples donantes, impulsado por el Grupo Banco Mundial, brinda a más de 20 países asistencia técnica y asesoramiento para poner en práctica medidas más estrictas de seguridad en sus caminos.

Actuar sin demora y con audacia

Con el fin de lograr una movilidad sostenible, sin embargo, las partes interesadas de los sectores público y privado deben aprovechar el impulso y ser ambiciosas. Aunque el año pasado fue crucial para desarrollar la visión del desarrollo sostenible —que incluyó desde la adopción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en Nueva York en septiembre hasta el vigésimo primer periodo de sesiones de la Conferencia de las Partes (CP 21) en París en diciembre— ahora es el momento de actuar.

“Si podemos aunar todos nuestros esfuerzos para hacer que la movilidad sea más sostenible, estaremos en posición de mejorar la vida de miles de millones de personas en todo el mundo, en términos de salud, medio ambiente y calidad de vida, y al mismo tiempo también poder combatir el cambio climático”, dijo Laura Tuck, vicepresidenta de Desarrollo Sostenible del Grupo Banco Mundial.

Fuente: Banco Mundial

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