Al ver cada día las noticias podemos darnos cuenta de que el cambio climático es real, a pesar de que muchas personas quieran negarlo. La realidad es que si negarlo nos pudiera dar cierta tranquilidad porque es una cosa menos de qué preocuparse. Pero en este caso, negar algo que existe, es real, palpable y se evidencia a diario en nuestro alrededor, no hará que esta situación cambie.

Lo que sí puede mejorar un poco las circunstancias actuales, son las medidas que tomemos al respecto. Siempre la acción será más válida que apostar a la negación o a discursos vacíos que no llevan a nada. Así creas que tus acciones por sí solas no son suficientes, esta no es razón para no realizar individualmente lo que nos corresponde. Segú Gananci, una de las claves para tener éxito es dejar de poner excusas y empezar a poner manos a la obra.

Si esperamos que más personas se unan a nosotros antes de empezar, pueden pasar meses y hasta años sin que movamos un dedo. Por eso, ve a los demás como una inspiración y no como una excusa para no avanzar. Además, no sabes la cantidad de personas que tú también podrías conmover con tu iniciativa.

Uno de los aspectos de nuestro planeta que ha sido más afectado por la mano humana son los mares y océanos, lo que es un problema considerable tomando en cuenta que estos ocupan alrededor del 70% de la superficie total de la Tierra.

Al verlo de esta forma puedes pensar que es casi imposible que puedas hacer algo al respecto, pero lo cierto es que sí puedes, porque así como estas increíbles masas de agua se fueron deteriorando por nuestras acciones, también podemos hacer algo para disminuir el impacto. Si bien es cierto que las grandes compañías y gobiernos enteros tienen gran parte de la responsabilidad, nosotros también la tenemos y no podemos ignorarlo.

 


 

Por ello, a continuación, hemos recopilado un pequeño listado con maneras en las que puedes contribuir con los mares y océanos desde pequeñas acciones que realizas cotidianamente.

– Disminuye el consumo de botellas de plástico: este es uno de los principales elementos contaminantes en el planeta. Según Euromonitor, en la actualidad se compran alrededor de un millón de botellas plásticas por minuto. Pero ese no es el problema sino lo que ocurre con ellas después.

De toda esa gran cantidad de botellas, no se recicla ni el 50%, lo que significa que la mayoría va a parar a vertedero y lugares donde son elementos contaminantes. Entre esos lugares se encuentran océanos, mares y playas donde amenazan la vida de la fauna marina y del ecosistema en general.

Según expertos, cada año llegan a los océanos un estimado de 10 millones de toneladas de plástico en diversas presentaciones que muchas veces la fauna ingiere y termina muriendo. Así que mientras más puedas disminuir el uso de este tipo de material, estarás contribuyendo con el ambiente.

– Prefiere los productos artesanales de pescado: otro de los problemas que afecta el ecosistema marino es la pesca desmedida que existe. El planeta se está empezando a quedar pequeño para la cantidad de población que hay y que debe ser alimentada.

Grandes industrias inescrupulosas que en su afán de ser más productivas utilizan la pesca de arrastre como una manera de conseguir más producto, ignorando el hecho de que esta forma de recolección daña la vida marina ya que no solo arrastra las especies de peces que se necesitan para consumo.

La pesca de arrastre, como su nombre lo dice, arrastra todo a su paso, incluyendo plantas marinas, arrecifes y otras especies que no son el objetivo de estas industrias pero que también mueren en el proceso porque este tipo de pesca es el menos selectivo que existe.

Al ser un método muy cruel, muchos países lo han prohibido, pero sigue siendo un problema porque hay muchos intereses de por medio. Además, mientras más profundo se echen las redes, más se destruye la vida marina y menos especies son devueltas al mar luego de ser recogidas.

Por esto, prefiere comprar pescados y frutos marinos de forma artesanal en vez que esos empaquetados provenientes de importantes industrias que tienen esta práctica. Si no tienes acceso a productos artesanales, prefiere comprar en pescaderías locales que en grandes supermercados, ya que normalmente estos establecimientos conocen de dónde proviene su mercancía y pueden responder tus inquietudes.

-Elimina el uso de popotes/pajitas/pitillos y bolsas plásticas: en la actualidad tienes muchas alternativas disponibles a este tipo de productos. Una rápida búsqueda en Internet te informará de las nuevas pajillas hechas de dulce que puedes comer y tiene menos de 13 calorías (entre otras opciones).

Lleva tus propias bolsas reusables al supermercado y para la recolección de basura usa bolsas provenientes de compañías que reciclen su material (que las hay muchas) de esta manera estás reduciendo tu impacto ¿Te has preguntado cuántas bolsas o pajitas/popotes utiliza tu familia al año? ¡Miles!

– Recicla: esto puede parecer cliché pero es muy importante porque cuando eres consciente de que tus desechos pueden terminar dentro de algún animal marino o contaminando su estilo de vida, tienes más cuidado con lo que usas. Te preocupas más por el ambiente y tu impacto en este que cuando desconoces esta información.

Para reciclar no tienes solamente que conformarte con separar la basura, también puedes volver a darle uso (a veces de manera inesperada) a muchas cosas que antes solías considerar como desechos. Pon en práctica tu creatividad y verás cómo encuentras más opciones cada día.

-Comparte información: no te quedes con la información que has recibido o con la que investigas, compártela en tus redes sociales o conversa con tus conocidos acerca de la importancia de ser conscientes del daño que estamos haciendo.

Muchas personas no lo saben y tú podrías ser quien les muestre esta realidad para que ellos también se pongan manos a la obra según su consciencia les dicte. Si eres muy tímido/a y no te atreves a compartir tus ideas con otros, aprende cómo desarrollar habilidades sociales y usa esas herramientas para seguir creciendo como persona y para esparcir tu mensaje.

Descripción del autor: Edith Gómez es editora en Gananci, apasionada del marketing digital, especializada en comunicación online. Se niega a irse a la cama cada noche sin haber aprendido algo nuevo. Le inquietan las ideas de negocio y, más aún, aportar una mirada creativa al pequeño mundo en el que vivimos.

Twitter: @edigomben