La Navidad está a la vuelta de la esquina y en TYS Magazine os damos una serie de consejos para que la hagáis más ecológica.

La Navidad es tradicionalmente el período de máximo consumo, excediéndonos con los regalos y la comida para impresionar a nuestros invitados. Pero con unos pequeños consejos podemos realizar una Navidad ecológica sin reducir la magia de estas fiestas.

 


Aquí van algunas ideas:

1. Los regalos deben ser duraderos

Muchos de los presentes que regalamos acaban en la basura, o en el mejor de los casos no se utilizan.  Por ello debemos seleccionar un regalo que sea útil y que perdure en el tiempo. No compremos regalos desechables.

2. Compremos productos locales y/o ecológicos

Los productos locales además de presentar un menor impacto ambiental, por regla general, ayudan a la economía local. Sin olvidar a los productos  ecológicos y de comercio con un reducido efecto en el entorno.

3. Reducir el embalaje de los regalos

Compremos regalos que no presenten un embalaje excesivo y que sea reciclable el embalaje. Antes de comprar papel de regalo, reutilicemos lo que tengamos en casa. En el caso de comprar papel de regalo, siempre que sea con papel ecológico o reciclado.

La cinta adhesiva, las cintas y el papel cubiertos con purpurina no se pueden reciclar, así que no empleemos estos productos si podemos.

4. Decoración navideña

Reutilicemos las decoraciones navideñas de otros años, y si compramos, adquiramos productos de segunda mano. Otra solución es realizarlo nosotros mismos, por Internet existen muchos tutoriales para hacer decoración navideña.  

En la decoración navideña podemos emplear ramas o piñas de campos o jardines próximos (siempre con permiso). No cortemos ni arranquemos especies de su hábitat, especialmente musgo para el belén o  acebo como árbol navideño ya que está prohibida por ley.

5. Árbol de navidad

La alternativa más ecológica es emplear una planta de interior como árbol de navidad. Si tenemos jardín también podemos utilizar las plantas existentes o plantar el pino u abeto en el jardín y usarlo a lo largo de los años.

Los árboles artificiales tienen un impacto ambiental 10 veces mayor que un árbol real y muchos no son reciclables. Cortar los arboles tampoco es la solución.

Si compramos es mejor con maceta, y después replantarlo en un lugar idóneo.  Existen municipios y asociaciones que recogen estos árboles y los vuelven a plantar en zonas verdes u otros lugares.

6. Alumbrado navideño

El alumbrado navideño es muy habitual en esas fechas, pero conlleva un gran consumo energético. En el caso de tenerlo optemos por bombillas Led o de bajo consumo. Las luces LED utilizan un promedio de 75 % menos de energía y pueden durar hasta 25 veces más, lo que significa que ahorrará energía (y dinero de su bolsillo).

Además, no hace falta tenerlo toda la noche, lo podemos apagar cuando nos acostamos.

7. Postales y tarjetas de navidad

Para reducir el consumo de recursos podemos realizar postales y tarjetas online, existen hasta webs con aplicaciones muy atractivas.

Otra solución menos ecológica es regalar tarjetas que se pueden plantar.

8. Comida de navidad

Como en el caso de los regalos compremos productos locales y ecológicos. Además planifiquemos bien la compra, sólo lo necesario, y no cocinemos demasiada comida, ya que después se genera una gran cantidad de sobras.

Si tenemos demasiadas sobras, debemos congelar dichos alimentos para su posterior aprovechamiento. Otra alternativa es donarlos a comedores públicos, personas con pocos recursos, etc.  También se pueden compostar, pero esto como última salida.

9. Transporte

En Navidad realizamos un montón de desplazamientos (compras, compromisos familiares, etc.). Para reducir nuestro impacto debemos emplear los transportes públicos y desplazarnos a pie o bicicleta siempre que sea posible.

10. Productos de un solo uso.

En muchas de fiestas y cenas de Navidad se emplean vasos, platos, y otros utensilios de un solo uso. Aunque se emplean por su comodidad cuanto tenemos muchos invitados, muchos de estos artículos de plástico no son reciclables y terminan yendo directamente al vertedero.

Además cuando realicemos las compras navideñas debemos llevar bolsas reutilizables, así además de ahorrar unos céntimos (en la Unión Europea) reduciremos el consumo de plástico.