La comida desperdiciada se ha convertido en un grave problema en los países ricos. Este hábito peligroso consiste en comprar más alimentos que consumimos y dejarlos estropear en nuestras cocinas.

En 2011, la FAO estimaba que aproximadamente 1/3 de los alimentos del mundo se perdían o desperdiciaban cada año. Desde entonces, la percepción global de este problema ha cambiado mucho.

El desperdicio de alimentos no es sólo un problema ético y económico, sino que también ambiental, ya que favorece el agotamiento de recursos naturales.

Miles de millones de toneladas se desperdician de comida cada año, mientras miles de millones de personas pasan hambre en el mundo. La magnitud del problema hace que todas las partes interesadas se implique en reducir estas cifras.

 


Ante este problema la ciudadanía tiene un papel muy importante para reducir la comida desperdiciada. Desde TYS Magazine os vamos a dejar una serie de consejos para cambiar estos hábitos y minimizar el desperdicio de alimentos:

1- Planifica tu compra. Hacer lista de la compra y revisar los alimentos que ya tengas en la cocina nos puede ahorrar tiempo y dinero. Solo compra lo que realmente necesitas, debes evitar la improvisación y dudar de las ofertas.

2- No realices la compra con hambre.  Si compras sin hambre te garantizarás que sólo adquieres productos que realmente te hacen falta.

3- Ajusta las raciones. Sirve porciones de comida adecuadas con tu familia e invitados, es mejor dar entender que todos pueden repetir una vez hayan acabado lo que tienen en el plato.

4- Conserva adecuadamente los alimentos. Es importante saber qué alimentos se deterioran antes y cuál es la mejora manera de conservarlos. Esta información aparece en el etiquetado de modo que no tenemos excusa. Además una vez que abras los productos puedes emplear tarteras o Tupper para preservar mejor los alimentos. Muchos alimentos tanto cocinados como sin cocinar los puedes congelar. El congelado alarga el periodo de conservación de los alimentos, manteniendo sus propiedades nutritivas y es una excelente manera de evitar el desperdicio.

5- Reutiliza sobras. Puedes guardar las sobras para otra comida y emplearlas en platos diferentes. En Internet existen miles de recetas con sobras.

6- Organiza tu alacena y nevera.  Ordena los productos por fecha de caducidad, colocando los productos más viejos al frente y moviendo los nuevos para la parte posterior. Así evitarás que los productos caduquen con facilidad.

7- Comprueba la fecha de caducidad. La etiqueta “Consumir antes de” indica una fecha en la que el alimento es seguro para ser consumido, mientras que “Consumir preferentemente antes de” significa que la calidad del alimento es óptima antes de esa fecha, pero sigue siendo seguro para el consumo después de esta. Otra fecha que se puede encontrar en los paquetes de alimentos es la de “Caducidad”, la cual es útil para la rotación del inventario para los fabricantes y minoristas.

8- Sólo tira los alimentos que no se pueden aprovechar. Recuerda que tirar comida a la basura es tirar dinero. Los residuos de comida podemos hacer compost con las mondas de frutas y verduras. Este abono si tienes jardín lo puedes aprovechar para tus cultivos.  En algunos municipios ya presentan plantas de compostaje que crean abono con los residuos orgánicos de sus ciudadanos.

9- Comparte el excedente. Si no puedes conservar los alimentos compártelos en los bancos de alimentos, para que otras personas los aprovechen.

10 –Si comes fuera, no dudes en pedir las sobras. En muchos países y regiones por defecto ya te ponen las sobras para llevar, pero en otras no es tan normal.