WWF denuncia que los cambios en las políticas del Principado de Asturias favorecen a los incendiarios

Brigadistas haciendo frente a un incendio

El levantamiento en marzo de la prohibición de introducir ganado en terrenos quemados y la intención del Gobierno del Principado de desactivar a las brigadas de investigación de incendios (Bripas), están contribuyendo a crear un clima de tolerancia e impunidad en Asturias para quienes queman los montes sin control ni autorización. WWF recuerda que, según los datos oficiales del Principado, las quemas para generación de pastos ganaderos han sido responsables del 83% de la superficie incendiada en Asturias en los últimos dos años. Frente a la tendencia en el resto de España, el número de siniestros y la superficie incendiada en Asturias no deja de crecer, como vemos con la dramática ola de incendios de los últimos días.

Lejos de resolver la problemática incendiaria que arrastra la región, el Gobierno del Principado y la mayoría de los grupos políticos de Asturias han preferido mirar hacia otro lado. Tras ceder por completo a los intereses de ciertos sectores ganaderos, Gobierno y Parlamento han dado vía libre a que los montes asturianos sigan ardiendo. Las fuertes presiones para que las Brigadas de Investigación de Incendios (Bripas) dejen de realizar sus funciones como hasta ahora es para WWF la última fase de la capitulación de los políticos asturianos ante los incendiarios.

La labor de investigación es vital en una región como Asturias, en la que más del 80% de incendios son intencionados. En los últimos años, el 90% de las sentencias condenatorias por incendios son exclusivamente debidas a los informes de las Bripas. WWF considera inaceptable que se limiten y restrinjan las tareas del cuerpo si pasa a formar parte del Servicio de Emergencias del Principado (SEPA), como se está planteando la Consejería de Presidencia.

Tal y como pronosticaron organizaciones como WWF, la eliminación de los acotados al pastoreo en marzo de este año descriminaliza una conducta al margen de la legalidad, incrementando los ya desorbitados porcentajes de intencionalidad. Desde la Asociación Profesional de los Agentes del Medio Natural del Principado de Asturias denuncian que el fin de los acotados ha abierto la veda para quienes queman los montes. Así, en cuanto la meteorología ha sido propicia, se ha fomentado la dramática oleada de incendios que vivimos desde hace varias semanas.

“Lejos de endurecer y adoptar nuevas medidas que pongan freno a los incendios, las últimas decisiones del  Gobierno asturiano ponen las cosas mucho más fáciles para quienes prenden fuego al ‘Paraíso Natural’”, ha declarado el secretario general de WWF España, Juan Carlos del Olmo. “Es intolerable que el Gobierno del Principado ponga los intereses de sectores ganaderos muy concretos por encima de la naturaleza y de toda la sociedad asturiana, que es quien paga con sus impuestos la prevención y extinción de incendios”, ha explicado.

WWF pide al Gobierno del Principado que se restituyan los acotados, que no se cambie la situación de las Bripas, y que constituya una ‘Mesa del Fuego’ en la que estén representados todos los agentes sociales y en la que se planteen soluciones y alternativas a las quemas no autorizadas. También, que apruebe un Plan de Ganadería Extensiva que aborde los verdaderos problemas del sector (normativa, ayudas, mercados…) y que permita un desarrollo compatible con la conservación de la naturaleza. WWF considera positiva la decisión del FEGA (organismo perteneciente del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente) para que los terrenos quemados no reciban ayudas de la Política Agraria Común hasta que no recuperen la cubierta vegetal, una medida que puede contribuir a frenar los incendios en Asturias.

Fuente: http://www.wwf.es

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *