Manifiesto para abordar el reto demográfico, hacer frente a la Despoblación

TYS Magazine se hace repercusión del manifiesto frente a la Despoblación de La Asociación y el Colegio de Geógrafos Españoles presentado a finales del año pasado.

A continuación detallamos planteadas las acciones posibles en el manifiesto para abordar el reto demográfico y hacer frente a la despoblación.

 


ACCIONES POSIBLES

-Ante todo este panorama, urge asumir los retos derivados del cambio demográfico como una prioridad por parte de la ciudadanía, gestores y políticos.

-Una parte de las políticas rurales desplegadas en las últimas décadas, enfocadas más a dar respuestas a los problemas agrarios que a nuevos retos de los espacios rurales, ha fracasado, lo cual debería hacer reflexionar a los gestores políticos y a las administraciones locales.

-Se puede y se debe intervenir, pensando ya en las nuevas orientaciones y directrices para un nuevo periodo de programación de la política de cohesión. El Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (Tratado de Lisboa), en sus artículos 174 y 175, se hace eco de la necesidad de facilitar un desarrollo armonioso de todos los territorios, mencionando explícitamente a las regiones sujetas a desventajas demográficas “graves y permanentes”.

-Territorios despoblados deben pasar de ser “territorios problema” a “territorios recurso”. En ellos se deben potenciar las oportunidades que una gran parte de los espacios demográficamente menos dinámicos ofrecen para otras orientaciones y fines, para nuevos usos sostenibles del territorio -Es necesario proporcionar las condiciones adecuadas de accesibilidad a los servicios básicos para la población que vive en ellas, priorizando la calidad, pues la educación, la sanidad o los servicios sociales son derechos inalienables independientemente de dónde se viva

-Es prioritario acabar con la brecha digital que todavía afecta a muchas zonas rurales.

-No se pueden abandonar estos espacios y sus muchos o pocos habitantes al destino que las tendencias regresivas vienen apuntando. Es un deber de honestidad, ética y justicia social y territorial y es una obligación colectiva que debe de asumirse de modo inexcusable. -Sin el esfuerzo de las sociedades rurales, nada de lo que hagan las administraciones será eficaz. La adecuada formación y capacitación de la población joven de estas zonas revertirá con su retorno y con la aplicación de lo aprendido, indudablemente, en el futuro de las mismas.

-Han de aplicarse decididamente las medidas formuladas en muchos de los planes y estrategias ya diseñados que quieren hacer frente al reto demográfico, así como en marcos legales que diseñaron en su momento una política dirigida a las zonas rurales (como la Ley 45/2007 para el desarrollo sostenible del medio rural), pero debe hacerse con financiación destacada y real.

-Se hace necesario fomentar la conciencia y participación de los agentes sociales, en colaboración con el Estado, en la definición del modelo territorial y de la ordenación y gestión del territorio para lo cual las cuatro esferas del desarrollo territorial -la esfera académico-científica, la esfera técnica, la esfera política y la esfera de los agente sociales y económicos- deben alinearse en función de un objetivo común.

-Socialmente tenemos un reto decisivo y en coherencia con la “Nueva Cultura del Territorio” que debe presidir estos planteamientos, el reto demográfico en sus distintas vertientes y manifestaciones (la despoblación, el sobreenvejecimiento, los flujos migratorios, etc.) debe incluirse en las prioridades de la agenda de todas las instituciones y niveles de gobernanza, implicando a los distintos agentes sociales (públicos y privados) y a la propia ciudadanía.

-El problema de la despoblación es un problema de Estado, por supuesto de todas las administraciones, pero también de toda la ciudadanía, y abordarlo debe ser una política transversal, aunque adecuada a la heterogeneidad de los problemas y de los territorios.

-Es imprescindible que las sociedades urbanas hagan suya la situación del medio rural. Y romper la dicotomía, casi siempre artificial, entre lo rural y lo urbano. Ha de apostarse por poner en positivo el papel que desempeña el medio rural como complemento imprescindible al medio urbano.

-Los retos derivados del cambio demográfico son complejos e incluyen dimensiones no solo demográficas, sino territoriales, económicas, sociales, institucionales, políticas…, en consecuencia, no corresponden solo soluciones parciales o sectoriales.

-La puesta en marcha de soluciones globales, no sectoriales y la toma de conciencia de esta situación son los primeros pasos para poder revertir la situación, teniendo en cuenta, como se ha señalado, los resultados de experiencias europeas que pueden servir de referencia y nos hacen pensar que un horizonte mejor es posible.

Abrir manifiesto para abordar el reto demográfico y hacer frente a la despoblación.

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Fuente: Colegio de Geógrafos y AGE

 


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