El Madrid de Antonio Palacios

Antonio Palacios

Antonio  Palacios es considerado uno de los arquitectos más importantes e influyentes en España durante la primera mitad del siglo XX. 

Este arquitecto de origen gallego (Porriño, Pontevedra) durante su carrera realizó gran parte de su obra en la ciudad de Madrid, así como en algunos puntos de Galicia, y de menor importancia en otras localidades españolas. Destacó por ser el responsable de algunos de los edificios más emblemáticos de Madrid que contribuyeron a transformar la antigua villa barroca en una metrópoli moderna. A pesar de residir permanentemente en Madrid, y de realizar en esta ciudad algunas de sus obras más conocidas, siempre mantuvo un vínculo cultural y profesional con su entorno gallego natal. La producción arquitectónica de Palacios alcanza su punto álgido en el periodo que va entre 1910 y 1926.5 Ejerció también como profesor de dibujo en la Escuela Superior de Artes e Industrias, y de la asignatura proyectos de detalles arquitectónicos en la Escuela de Arquitectura de Madrid durante los cursos de 1914-1915 y 1915-1916.

Su estilo arquitectónico inicial se adhiere al Sezessionsstil vienés, y poco a poco evoluciona hacia un regionalismo arquitectónico, aunque sin abandonar raíces hispanas caracterizadas por los estilos plateresco y manuelino. Posee además fuertes influencias expresionistas. Preocupado siempre en sus obras por el tratamiento pétreo de sus fachadas, muestra ser desde los inicios un gran conocedor de la estereotomía en la piedra. Muchas de sus obras han sobrevivido al paso del tiempo gracias a rehabilitaciones arquitectónicas, cambiando sus funciones originales y acogiendo sedes de organismos privados y del Estado, como sucede en tres de sus más representativos edificios de Madrid; el Palacio de Comunicaciones (sede del Ayuntamiento de Madrid), el Hospital de Jornaleros de Maudes (Consejería de Transporte de la Comunidad de Madrid) y la Casa de las Cariátides (sede de la central del Instituto Cervantes).

Durante su vida estuvo dedicado por completo a su obra, y se distinguen tres etapas influenciadas por situaciones personales. La primera corresponde a su estrecha colaboración con Otamendi, y va desde 1900 a 1917. A partir de 1917 Palacios trabaja en sus diseños arquitectónicos y urbanísticos en solitario y acentúa su tendencia monumentalista que ya apuntaba en su etapa anterior. Desde 1936 hasta su muerte pasa un periodo de aislamiento en el que realiza diseños de carácter puramente visionario. Su obra fue popular hasta 1926, en que erige el Edificio del Círculo de Bellas Artes de Madrid; tras este auge su fama fue descendiendo paulatinamente. Parece sufrir un desencanto por las obras monumentales, así como las obras públicas. Finalmente muere en una humilde casa diseñada por él mismo, ubicada en El Plantío en Moncloa-Aravaca (Madrid).

Podéis consultar más información sobre su vida y obra en la siguiente web:  http://www.antoniopalacios.es/

 

Ver mapa de las obras de Antonio Palacios en Madrid

Fuente: Wikipedia y antoniopalacios.es

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