Los eventos extremos se intensifican en Europa por el cambio climático

Olas de calor, sequías, aumento del nivel mar, inundaciones y tormentas más frecuentes son algunos de los eventos climáticos extremos provocados por el cambio climático que padecen en la actualidad los países europeos. Según un informe publicado hoy por la Agencia Europea del Medioambiente, los efectos se seguirán notando en los ecosistemas, la salud humana y la economía si no se adoptan medidas políticas que los atenúen.

España es uno de los países mediterráneos más afectados por el aumento de las temperaturas en Europa. Numerosos estudios científicos señalan al cambio climático como responsable de muchos de los acontecimientos extremos que afectan a la naturaleza, la salud humana y la economía.

Los resultados revelan que 141 personas por cada millón de europeos han muerto por eventos extremos entre 1991 y 2015

El último informe de la Agencia Europea del Medioambiente (EEA, por sus siglas en inglés), publicado hoy, ha evaluado las últimas tendencias y proyecciones del cambio climático y sus impactos en toda Europa. Los resultados revelan que 141 personas por cada millón de europeos han muerto por eventos extremos entre 1991 y 2015.

Según el trabajo, titulado Cambio climático, impactos y vulnerabilidad en Europa 2016, el cambio climático ha aumentado considerablemente la frecuencia e intensidad de los acontecimientos extremos más recientes en Europa. Cada año, las temperaturas registran nuevos récords en aumento, así como el incremento del nivel del mar. Además, las pautas de precipitación están cambiando, haciendo que las regiones húmedas lo sean más y que las más secas se vuelvan más áridas.

Aunque todas las regiones europeas son vulnerables al cambio climático, las repercusiones negativas serán mayores en unas que otras. Según los pronósticos, el sur y sudeste de Europa serán puntos críticos, y sufrirán el mayor número de impactos adversos. En estas regiones se produce un incremento del riesgo de sequías más intensas, mayores pérdidas de rendimiento de los cultivos y de biodiversidad y un aumento de los incendios forestales.

En las áreas costeras de Europa occidental se exponen también a un mayor riesgo de inundaciones provocado por el aumento del nivel del mar y un incremento de las tormentas. Todos estos fenómenos afectan a las especies de animales y plantas que están experimentando cambios en sus ciclos vitales y están migrando hacia el norte o hacia mayores altitudes.

“El cambio climático seguirá produciéndose durante los próximos decenios”, señala Hans Bruyninckx, director ejecutivo de la EEA para quien la magnitud del cambio climático futuro y sus efectos dependerán de la eficacia de la aplicación de los acuerdos mundiales para la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.

Efectos sobre la salud y la economía

La evaluación de la EEA, que se realiza cada cuatro años, no solo se ha basado en indicadores pasados y futuros del cambio climático para llegar a sus conclusiones y sus efectos en los ecosistemas. También incluye un análisis de la vulnerabilidad de la sociedad frente a estos impactos y la repercusión económica.

En España, las pérdidas económicas ascienden a 994 millones de euros de media al año entre 1980 y 2013

Los diferentes eventos extremos afectan de diferente manera a las personas. Las inundaciones por ejemplo han afectado a millones de personas en Europa a lo largo del último decenio provocándoles lesiones, infecciones, exposición a peligros químicos y consecuencias para la salud mental.

Las olas de calor se han vuelto más frecuentes e intensas y han provocado decenas de miles de muertes prematuras en Europa. Se prevé que esta tendencia aumente y se intensifique, a menos que se adopten medidas de adaptación adecuadas.

Además, la propagación de ciertas especies de garrapatas, del mosquito tigre asiático y de otros portadores de enfermedades incrementa el riesgo de contraer la enfermedad de Lyme, la encefalitis transmitida por garrapatas, la infección por el virus del Nilo Occidental, el dengue, la fiebre chikungunya y la leishmaniasis.

A todo esto se suman los costes económicos del cambio climático que pueden ser muy elevados. Los fenómenos extremos relacionados con el clima en los países miembros de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) representan más de 400.000 millones euros de pérdidas económicas desde 1980.

En España, las pérdidas económicas ascienden a 994 millones de euros de media al año entre 1980 y 2013, es decir unos 33.000 millones en los últimos 33 años. Entre otros aspectos, la demanda de electricidad en verano aumentará hasta un 4% en España para 2050 (comparado a los datos de 2007), contrariamente al resto de países europeos donde disminuirá, indica el estudio.

“Es necesario garantizar la aplicación de unas estrategias y políticas de adaptación adecuadas para reducir los riesgos asociados a las condiciones climáticas extremas actuales y futuras”, añade Bruyninckx. Las soluciones podrían encontrarse en la mejora de la coherencia de las políticas entre los diferentes ámbitos políticos y de gobernanza, en los planteamientos de gestión adaptativa más flexibles y la unión de soluciones tecnológicas, enfoques ecosistémicos y medidas “blandas”.

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