La desigualdad nutricional ¿Por qué los ricos comen mejor?

Hoy en TYS Magazine os queremos hablar de la desigualdad nutricional y por qué los ricos comen más saludable. Sorprendentemente en los países supuestamente desarrollados la gente de menos ingresos tiene una alimentación peor. La obesidad es uno de los mayores problemas de salud de los países desarrollados y sigue aumentando en las rentas más bajas.

Estamos acostumbrados cuando hablamos de desigualdad nutricional, a que en las zonas menos desarrolladas tienen un déficit nutricional, pero es más raro ver artículos donde se detalla que los barrios pobres comen peor que en los barrios o distritos ricos.

Existen artículos que muestran como los alimentos saludables se han encarecido sustancialmente y por eso las rentas más bajas no pueden acceder a dichos alimentos, por ejemplo los productos frescos. Un estudio de la Universidad de Cambridge corrobora este dato, gracias a una investigación donde evaluaron los precios de 94 artículos entre el 2002 y 2012.

El autor principal del estudio, Pablo Monsivais explicó que “para ayudar a lograr mejoras a largo plazo en los hábitos alimenticios, tenemos que abordar el elevado y creciente precio de los alimentos más saludables, lo cual es probable que sea influenciado por un número de factores, incluyendo la política agrícola y la producción, la distribución de alimentos, y las estrategias de precios al por menor”.



Otros autores como Rebecca Diamond, profesora asistente de economía en la Stanford Graduate School of Business cuyo trabajo se centra en las causas y los efectos de la desigualdad, recientemente abordó la cuestión de cómo interactúan la desigualdad y la nutrición. Al asociarse con dos colegas, Hunt Allcott de la Universidad de Nueva York y Jean-Pierre Dubé de la Universidad de Chicago, exploró una amplia gama de cuestiones que podrían afectar cómo y si los consumidores de bajos ingresos compran alimentos nutritivos.

La autora afirma que una vez que empezaron a estudiar la desigualdad y la nutrición, quedó bastante claro que el suministro de alimentos no era tan importante. Según los autores, las familias de menos recursos no maximizan las calorías por dólar, ni es el gasto relativo de alimentos más saludables es un factor decisivo en si (de hecho, excluyendo productos frescos, los alimentos saludables son aproximadamente un 8% menos costosos que los alimentos no saludables.) Estos autores destacan que esta desigualdad no tiene que ver con el difícil acceso a frutas y vegetales frescos para las comunidades de bajos ingresos

Tampoco la conveniencia de la preparación no tiene poder explicativo, ni las normas geográficas

Según estos autores el 30% de la demanda de alimentos saludables viene dada por la educación. La educación e información sobre los productos reduce considerablemente esta disparidad.

Aunque existen varias teorías lo que está claro que las comunidades con bajos ingresos comen mucho peor que las comunidades con rentas altas.


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