El diseño de las ciudades dependerá de nuestras ondas cerebrales

Una de las preguntas más controvertidas y difícil de responder es saber las razones que nos hacen elegir una u otra ruta para desplazarnos por la ciudad.

Hasta ahora, las herramientas que utilizamos para medir la forma en que la gente se mueve alrededor han sido puramente cuantitativo, limitándose a su longitud. Eso llevó a un supuesto incuestionable entre los que hacen los mapas que la ruta más rápida a nuestro destino suele ser la mejor. Pero no tenemos ni idea de si una ruta nos hace feliz o triste, o si la ruta más corta en realidad puede ser el más desconcertante, ruidosa o aterradora.

En los últimos años, sin embargo, esto ha comenzado a cambiar. El año pasado, Yahoo! y la Universidad de Turín, Italia, llevaron a cabo un estudio en el que se desarrollaron “feliz”, “hermoso”, y las rutas “tranquilo” mediante la recopilación de las respuestas a una encuesta de fotos en línea. Es revelador que los participantes que intentaron salir de las rutas no parecían más molestos a los que tomaron rutas un poco más largas. Estos estudios se han realizado en las últimas décadas por multitud de urbanistas. Aun así, estos resultados dependen de las respuestas de la encuesta y las evidencias claras para obtener información acerca de cómo las rutas y espacios afectan a las personas.

Pero gracias al trabajo de Panos Mavros, un estudiante de doctorado en la UCL, que podrían estar acercándose a cambiar eso. Los datos que está recogiendo el vehículo en la neurociencia, mediante un electroencefalograma,  podría decirnos cómo crear mejores rutas, e incluso cómo diseñar mejores ciudades.

Los datos resultantes de este estudio se parece a un gráfico de línea, en lugar de un par de puntos de datos . Esto supone una clara mejora ya que a veces respondemos a los ambientes de manera que incluso no ser conscientes de nosotros mismos, el equivalente a los estímulos o mensajes subliminales: “Hay cosas que no somos conscientes, porque estamos pensando tan rápido, pero que todavía afectan a nuestras decisiones. “Al ver un objeto en particular, por ejemplo, puede hacer que inconscientemente se toma una ruta diferente.

Este campo de estudio elegido por Panos Mavros puede facilitar el diseño de nuestras ciudades, mejorando la convivencia de sus habitantes y el disfrute de sus visitantes.

Fuente: http://www.citymetric.com

tysgal

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